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Indomable: No soy la chica que echaste romance Capítulo 513

Regino se puso furioso.

—¡Ni madres! Mi Kiara... ella simplemente tiene cosas importantes que atender. ¿Cuál “de la mano”? ¡Ella lo va jalando! ¿Y eso qué significa? ¡Que tu nieto la hizo enojar!

Fernando lo miró de reojo, bien pagado.

—Tú nomás te haces el duro. Cualquiera se da cuenta: esos dos se traen ganas. Por eso andan pegados todo el tiempo.

Mientras hablaba, se frotó el bastón con emoción, como niño.

—Como va esto, yo digo que para el próximo año ya cargo bisnieto.

Regino soltó tres “¡ajá, sí!” seguidos, como escupiendo la idea.

Ahí seguían discutiendo.

En el banquete, otros invitados vieron a la pareja alejarse y empezaron a comentar:

—Se nota que la señorita Milagros y el señor Joaquín ya van en serio.

—Sí, la verdad hacen una pareja increíble.

—La familia Carrasco sí que tuvo suerte… que la señorita Milagros se fijara en él.

—Es que el señor Joaquín con esa cara… no se ve todos los días.

—Y juntos hasta la vibra les combina. Sí se ven bien.

—Que la familia Carrasco le haya gustado a Milagros… la neta, les cayó del cielo…

Esas palabras se le clavaron a Pamela como agujas en el corazón.

Apretó los puños, hundiéndose las uñas en la palma, sin darse cuenta.

Los celos ya la estaban consumiendo.

¿Kiara la había jalado a propósito frente a todos… para marcar territorio?

¿Para que Joaquín ni la volteara a ver a ella?

Cuando la que debía estar a su lado, en el centro de todas las miradas, recibiendo envidia y escuchando que eran “la pareja perfecta”…

era ella.

Ella era la que había estado junto a Joaquín todos estos años.

Ella era la que había sido su prometida durante tanto tiempo y había puesto tanto de su parte.

Eloísa asintió con fuerza, emocionada.

—¡Es mi favorita! Kiara me salvó dos veces. Si no fuera por ella, ya estaría muerta.

Luego juntó las manos, embobada.

—Kiara es increíble. Si fuera hombre, yo la perseguía y me casaba con ella.

Luciano sonrió.

—Lástima, tendrás que conformarte con que sea tu cuñada.

—¡Con que sea mi cuñada, yo feliz! Así puedo estar pegada a ella todos los días. —Eloísa movió la cabeza, contenta.

Varias chicas de sociedad cerca de ellas se subieron al comentario y asintieron:

—La señorita Carrasco tiene razón. Yo digo que la señorita Milagros y el señor Carrasco sí son el uno para el otro.

—La señorita Milagros tiene una presencia increíble. Junto al señor Carrasco… se ven espectaculares.

—Quién sabe si exista otra pareja así de bien hecha.

Eso le pegó directo a Eloísa donde más le gustaba.

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