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Indomable: No soy la chica que echaste romance Capítulo 512

El nido de Legión Negra, al final, estaba en Veridia.

Y actuar en territorio ajeno para barrerlos por completo… siempre era un dolor de cabeza.

Un fastidio.

—Qué casualidad. —Joaquín sonrió de lado—. Mi gente justo terminó de coordinarse con el mando. Consiguieron el expediente de la redada de hace poco, toda la información detallada de Legión Negra y también… los registros de los interrogatorios a Jóker y a los demás miembros.

A Kiara le brillaron los ojos. y alzó la vista hacia él.

Eso hizo que la sonrisa de Joaquín se ensanchara.

—En esos archivos viene todo lo que ya se conoce: puntos de reunión, casas de seguridad, movimientos de dinero y demás.

Kiara se detuvo en seco; ya ni quería seguir bailando. Preguntó, apurada:

—¿Dónde están esos archivos?

Joaquín también se detuvo, pero mantuvo la mano en la cintura de la chica.

Con sus dedos largos le fue enganchando los de ella, uno por uno. En sus ojos se asomó ese aire de malicia, aunque el tono con el que habló sonó hasta medio agraviado:

—Kiki… ¿a poco yo no soy más interesante que unos archivos?

Kiara ni se molestó en seguirle el juego. Le agarró la mano y se lo jaló directo fuera de la pista.

—Ya, no te hagas. Vámonos.

Salieron de la pista y caminaron hacia la mansión principal.

Al pasar por la zona de comida,

Kiara vio a Escorpión con un plato en la mano, yendo y viniendo entre los postres.

Su charola era claramente más grande que las demás.

La traía atascada de pastelitos finos.

Escorpión se metía uno tras otro, sin tantita pena; tenía los cachetes inflados y los ojos —bonitos, eso sí— entrecerrados de puro gusto.

—Violeta Suárez.

Kiara habló:

—Voy a arreglar un asunto. ¿Vienes?

Escorpión apenas levantó la cabeza. Todavía traía un pedazo de pastel en la boca y contestó a medias:

Se llevó a Joaquín y se acercó a Álvaro.

—Álvaro, ¿me haces el paro de echarle un ojo? No dejes que se te salga de la vista.

¿Y ese tono tan serio?

Álvaro miró a Escorpión, que parecía hámster comiendo.

Si no recordaba mal… ya era su tercer plato de postres.

Esa cantidad era comparable con la de Kiara.

Álvaro pensó que Kiara probablemente temía que su mejor amiga se fuera a empachar y acabara en urgencias.

Con eso en mente, asintió.

Con Escorpión encargada con Álvaro, Kiara se jaló a Joaquín para irse.

A lo lejos, Fernando los vio irse “de la mano” y se puso feliz. Incluso le dio con el bastón a la silla de ruedas de Regino, a propósito.

—Regino, ¿ya viste? ¿Ya viste? ¡Mira nomás qué cariñosos! Se van de la mano, pegaditos… seguro se fueron a escaparse tantito, a su cita.

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