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Indomable: No soy la chica que echaste romance Capítulo 511

Kiara se quedó sin palabras.

Alzó la mirada y lo vio.

En el rostro del hombre —frío y demasiado atractivo— se dibujó una expresión de «ya me lo imaginaba».

Levantó un poco la barbilla, dejando expuesto su cuello largo.

—Kiki, ¿a dónde quieres ver?

—¿La manzana de Adán? ¿Las clavículas? ¿El pecho? ¿O…?

Mientras hablaba, su mirada fue bajando poco a poco.

Y todavía le sujetó la mano a Kiara, guiándola por donde iba diciendo: la manzana de Adán, las clavículas, el pecho…

Hasta que terminó dejándosela sobre los abdominales bien marcados.

Kiara no supo qué decir.

Le dio un apretoncito en los abdominales y, con el rostro serio, preguntó:

—¿Sabes a qué te pareces ahorita?

El hombre alzó ligeramente la mirada, sonriendo.

Kiara siguió igual de seria:

—Pareces de esos tipos que se dedican a ligarse señoras con lana.

El hombre soltó una carcajada. Sus ojos —de esos que parecen hechos para coquetear— brillaron todavía más.

Le apretó la mano a Kiara, entrelazando los dedos con más fuerza, y se la dejó bien pegada al abdomen.

—Entonces… después de revisar la mercancía, ¿qué tal, Kiki? ¿Me vas a escoger?

Y encima se puso a actuar.

¿Ya de plano sin tantita dignidad?

Como si le leyera la mente, Joaquín entornó los ojos con una sonrisa descarada.

—¿Y para qué quiero dignidad? ¿La dignidad me consigue esposa?

La palabra “esposa” hizo que a Kiara se le subieran los colores al rostro.

Volvió a pellizcarle el abdomen, ahora con más fuerza, y lo fulminó con la mirada.

—Ya bájale a tu show. Estoy pensando en cosas serias.

En cuanto lo pellizcó…

—En mi cabeza también estás… tú.

Su aliento cálido cayó sobre ella. Kiara sintió como si sus labios casi le rozaran la oreja.

Kiara giró el rostro para esquivarle la respiración y lo miró feo.

—Mejor ya borra esas novelas románticas del celular. Neta cada vez te pones más… intenso.

Para evitar que este hombre se pusiera todavía peor, Kiara fue directa:

—Estoy pensando en cómo arrancar de raíz a esos de Legión Negra y limpiar todo de una vez.

Si esos tipos se metían de vez en cuando a Solarenia para buscar venganza,

y de paso armaban un desastre como el de hoy,

era un problema.

Y si llegaban a meter en riesgo a su familia…

Aunque ya habían sacado toda la información posible de los guerreros capturados en el estacionamiento,

y Solarenia, con el argumento de que Legión Negra dañaba los intereses de ambos países, había desmantelado el grupo de forma pública,

todavía quedaban molestias escondidas en las sombras.

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