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EMBARAZADA TRAS EL DIVORCIO: NO ME QUITES A MI HIJO, SEÑOR CÓRDOBA romance Capítulo 91

Gloria se sobresaltó y estuvo a nada de soltar el celular.

Bajó la mirada y apenas entonces se dio cuenta de que no era Virginia quien llamaba, sino Federico.

Los segundos se iban acumulando en la pantalla. A su alrededor, el aire parecía haberse vuelto pesado, como si le hubieran quitado el aliento.

—Señor Córdoba.

—Regrésate.

La llamada se cortó de inmediato.

Fueron pocas palabras, pero con una presión que le pegó directo en la cara.

Gloria se quedó con el gesto tenso.

—¿Me lo puede envolver, por favor?

Le pasó la ropa a la empleada y fue directo a pagar.

—¿Qué pasó? ¿Quién te habló? —preguntó Jaime, con una emoción mal disimulada.

Gloria pagaba mientras respondía:

—El señor Córdoba. Parece que ya regresó al hotel.

—No puede ser —soltó Jaime, sin pensarlo.

Gloria no se enganchó.

Federico hubiera vuelto o no, el simple hecho de que ella se hubiera salido a pasear sin avisar ya la dejaba expuesta.

Cinco minutos después, Gloria salió del centro comercial con dos bolsas y tomó un taxi de regreso al hotel.

Por más que Jaime insistió, no se subió a su carro.

A las seis de la tarde, Gloria llegó a su habitación, dejó las cosas y cruzó para tocar la puerta de enfrente.

Tocó un buen rato y nadie abrió, así que no le quedó de otra que llamarle a Federico.

—Señor Córdoba, ya regresé.

Del otro lado había mucho ruido, como de un lugar público, y se escuchaba con claridad la risa de Irene.

Federico se quedó callado unos segundos y dijo:

—Ya supe. Ahorita regreso.

Gloria se quedó sin palabras.

¿No estaba en el hotel?

¿No se suponía que la había llamado porque tenía algo de trabajo urgente?

Con la duda atorada, volvió a su cuarto a esperar.

Unos veinte minutos después, se oyeron pasos afuera. Gloria se levantó y salió.

Capítulo 91 1

Capítulo 91 2

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