—Ja.
Federico soltó una carcajada amarga. Pasó la lengua por el interior de su mejilla, apretando las muelas con tanta fuerza que casi parecían rechinar.
Pelear por la custodia.
¿Por qué nunca se le había ocurrido usar a su hijo para asegurar su posición?
¿Acaso un hombre como él valía tan poco? ¿De verdad el puesto de "señora Córdoba" le importaba tan poco?
—Es el primogénito de la familia Córdoba. ¿Qué clase de vida puedes ofrecerle tú? Nació para tener el mundo a sus pies. ¿Quieres llevártelo a algún rincón oscuro a empezar desde cero, a pasar penurias?
Entre la gente común, Gloria era bastante talentosa.
Pero todo ese talento, a los ojos de Federico, no era absolutamente nada.
Las ganancias de un solo proyecto de Federico equivalían al sueldo de toda una vida para ella.
—¿Quieres el divorcio, quieres quedarte con el niño, y ahora también exiges la custodia total?
Federico se puso de pie, envolviéndola con un aura imponente y amenazadora.
—Gloria, ¿por quién me tomas?
—Pedí el divorcio porque... no quiero un matrimonio sin amor.
Su voz sonaba frágil, sin convicción.
Sabía que para Federico, esa frase debía sonar ridícula.
¿Acaso tenía derecho a mendigarle amor?
La aparición de Irene Orozco solo había sido la gota que derramó el vaso, no la razón principal de su decisión.
Incluso antes de que Irene regresara, ella ya sentía que se ahogaba en ese matrimonio frío y vacío.
Levantó sus ojos cristalinos y lo miró fijamente. Esperaba encontrar desprecio y burla en su mirada.
Sin embargo, los ojos de Federico eran como un abismo oscuro, un remolino capaz de arrastrar a cualquiera que se atreviera a asomarse.
—Antes no los había, pero ahora sí.
Esas palabras escaparon de sus labios mientras su nuez de Adán subía y bajaba.
Gloria se quedó helada.
—Te daré tiempo para que lo pienses. Piensa si quieres anular el acuerdo y continuar con nuestro matrimonio. Si sigues rechazando la idea, entonces negociaremos la custodia de Lalo. No es una amenaza, es una propuesta.
El tono de Federico se suavizó.
—No... tú... ¿qué quieres decir?
La mente de Gloria daba vueltas y ni siquiera podía hilar una oración completa.
¿Qué significaba "antes no había, ahora sí"?
¿Sí qué? ¿Acaso era lo que ella estaba pensando?

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