Un día antes de que regresaran a Portclair, Chris apareció de pronto en la sala familiar, cuando Naomi disfrutaba de un momento de tranquilidad. Se plantó frente al sofá con las manos en los bolsillos y una actitud que despertó las sospechas de Naomi.
—Ven conmigo.
Naomi ni siquiera levantó la mirada del libro que leía.
—No.
—Ni siquiera sabes adónde voy a llevarte. —Chris chasqueó la lengua, molesto, y se sentó frente a ella—. Vas a arrepentirte de rechazar esta invita...
—No me voy a arrepentir —respondió Naomi con indiferencia. Pasó otra página del libro que tanto la tenía absorta, sin mostrar la menor inquietud por la repentina aparición de Chris.
Daven ya había regresado a la oficina. Cale y Nathan habían salido por negocios y dijeron que volverían tarde porque pasarían por el hospital para revisar una vez más el estado de Nathan. Mientras tanto, Althea y Riana visitaban a un pariente. Lydia, en cambio, había ido a visitar su antigua oficina.
Todo en la casa de los Miller había vuelto a la rutina.
Excepto...
—Vamos, en serio vas a arrepentirte si no vienes conmigo. ¿Mañana regresas a Portclair?
—No quiero ir.
Chris suspiró hondo.
—¿Por qué cada conversación contigo parece una propuesta comercial que vas a rechazar?
Esta vez, Naomi por fin lo miró.
—Tienes mala reputación.
—Eso es difamación. —Chris la miró sin poder creer lo que acababa de escuchar.
La joven se encogió de hombros.
—Es un hecho.
Unas horas después, Naomi y Chris estaban en el centro comercial más grande de Solaviz. El lugar estaba mucho más concurrido de lo que Naomi imaginaba. Chris le dijo que el restaurante al que iban quedaba en el quinto piso. También podían cambiar de destino sin ningún problema si Naomi prefería comer otra cosa.
La gente pasaba en todas direcciones. Las luces de los escaparates se reflejaban en el piso y el murmullo de las conversaciones se mezclaba con la música que sonaba de fondo en distintos rincones.
Naomi caminaba junto a Chris mientras observaba el lugar. En Berlín, las zonas comerciales del centro nunca le parecieron tan abarrotadas. Aunque todavía no había recorrido muchos lugares de Portclair, sentía que Solaviz tenía algo diferente. La ciudad parecía más viva.
Por supuesto, Chris conocía bien el lugar.
De vez en cuando señalaba algún edificio que se veía a través de los ventanales y le contaba algo al respecto. A veces hablaba de la empresa propietaria del edificio, el Grupo TnC de la familia Miller. Otras, de algún proyecto que se encontraba en desarrollo. También le explicaba cómo un negocio podía crecer enormemente gracias a una decisión acertada en el momento oportuno.
Al principio, Naomi lo escuchó distraída, pero, al prestarle más atención, se dio cuenta de algo.
Chris sabía mucho. Mucho más de lo que solía demostrar. Hasta entonces, siempre lo había considerado demasiado despreocupado, aficionado a las bromas y propenso a meterse en problemas.
Pero aquella tarde, Naomi descubrió una faceta de Chris que él rara vez mostraba. Era más maduro, más inteligente y mucho más serio de lo que ella esperaba.

Comentários
Os comentários dos leitores sobre o romance: El Mes Que Fuimos Verdad
Se terminó la novela 🥹...
Este es el final del libro de verdadddddd????...
Y que pasó con el embarazo de Lydia??...
Que aburridaaaaaa ya está la novela...
Que decepción esperaba la luna de miel de Naomi y Chris...
Me gusta esta historia pero se nota que está hecha con IA (no me molesta) Pero la IA en algún punto comienza a olvidar cosas o a confundirse, solo tengan cuidado con los detalles ya van varios que se les escapan...
Porque Eli no le dice mamá althea y papa a Dave . No la adoptaron?...
Esa autora habla más que los propios personajes jajaja unos grandes textos y pequeños diálogos...
Que molesto es tener que pagar y tener que esperar que suban 5 capítulos diario... Por favor ya...
Suban la novela completa...