Cuando Naomi y Cale regresaron de la colina, casi toda la familia Miller ya estaba reunida en torno a la sencilla mesa que habían instalado cerca del campamento para desayunar. La mañana aún estaba fresca. Una fina capa de neblina todavía cubría la superficie del río y el aroma del café y la comida caliente impregnaba el ambiente.
Grace fue la primera en verlos.
—¡Mamá! ¡Ya volvieron!
La pequeña atrajo todas las miradas. Aunque a Naomi normalmente le incomodaba ser el centro de atención, esta vez no se alteró. Se acercó y ocupó el asiento vacío junto a Eli.
No parecía gran cosa, pero Lydia lo notó. Apenas unos días antes, Naomi aún mantenía las distancias con todos. Prefería quedarse fuera del círculo familiar. Parecía dispuesta a irse en cualquier momento.
Pero ya no.
Naomi incluso respondía a las bromas de Chris. Cuando este se quejaba de que Joshua Callister se había vuelto a comer casi toda la comida que les correspondía a los demás, ella le seguía el juego. De vez en cuando se reía. A veces también comentaba algo. Aunque no era mucho, bastaba para que Lydia sonriera en silencio.
Lydia no sabía de qué habían hablado Cale y Naomi en la colina. Pero conocía muy bien a su marido. También conocía bastante bien a Naomi.
Por eso, ver que a la joven se le escapaba una risita ante uno de los comentarios de Chris bastó para darle una respuesta.
Al menos, algo había cambiado esa mañana.
Todo se dio con naturalidad, sin que nadie la presionara, como si perteneciera al grupo. Quizá la más confundida fuera la propia Naomi. Hasta unas semanas antes, nunca había imaginado que llegaría a sentirse cómoda rodeada de una familia tan numerosa.
El viaje de regreso fue mucho más tranquilo que el de ida. El cansancio empezaba a vencer al entusiasmo, y Grace fue la primera en rendirse.
Al principio, la pequeña aún hablaba sin parar de todo lo que quería hacer cuando volvieran a la mansión. Poco a poco, fue bajando la voz hasta quedarse callada.
Se quedó dormida con la cabeza apoyada en el hombro de Naomi. Naomi contempló durante unos segundos la cara serena de Grace mientras dormía. Luego, sin pensarlo, se acomodó un poco para que la pequeña pudiera apoyarse mejor en ella.
Fue un gesto sencillo que ni la propia Naomi notó, pero Lydia lo percibió y volvió a sonreír. Al menos, Naomi se sentía cómoda con Grace. Lydia también tuvo la impresión de que Naomi había disfrutado del campamento.

Comentários
Os comentários dos leitores sobre o romance: El Mes Que Fuimos Verdad
Se terminó la novela 🥹...
Este es el final del libro de verdadddddd????...
Y que pasó con el embarazo de Lydia??...
Que aburridaaaaaa ya está la novela...
Que decepción esperaba la luna de miel de Naomi y Chris...
Me gusta esta historia pero se nota que está hecha con IA (no me molesta) Pero la IA en algún punto comienza a olvidar cosas o a confundirse, solo tengan cuidado con los detalles ya van varios que se les escapan...
Porque Eli no le dice mamá althea y papa a Dave . No la adoptaron?...
Esa autora habla más que los propios personajes jajaja unos grandes textos y pequeños diálogos...
Que molesto es tener que pagar y tener que esperar que suban 5 capítulos diario... Por favor ya...
Suban la novela completa...