Entrar Via

El Karma romance Capítulo 234

La familia Robles era respetada, pero la familia Monroy ya no lo era tanto.

"¿Padre, estás preocupado por los asuntos de la familia Robles?" Preguntó Arlet mientras dejaba las cosas en una mesa cercana y se sentaba en el sofá.

Al mencionar ese tema, Diego no pudo evitar sentir resentimiento hacia Arlet, pues si no fuera por ella, en la actualidad podría estar ganando dinero con la familia Robles en lugar de ser el hazmerreír de todos. Antes, todos se burlaban de la familia Robles, y en ese momento todos se reían de él, por no ver lo obvio.

"Sí. Tu padre se ha convertido en el chiste del pueblo." Comentó Diego.

Arlet, percibiendo el resentimiento en sus palabras, pretendió ignorarlo y dijo con calma: "Que la familia Robles haya dado la vuelta a la situación no fue tarea fácil; seguramente pagaron un precio alto. Ese terreno pudo haber generado trescientos millones, pero probablemente el setenta u ochenta por ciento terminó en manos de otros. La familia Robles, a lo mucho, ganó lo que le corresponde a un intermediario, no es algo por lo que debas preocuparte."

Esas palabras fueron las más agradables y reconfortantes que Diego había escuchado en días, por lo que soltó una carcajada mientras decía: "Ni siquiera la gente de afuera ve las cosas tan claramente como tú."

"Eso no es por mi perspicacia; simplemente estoy repitiendo lo que dijo Maxi." Comentó Arlet y al saber que las palabras venían de Maxi, Diego pudo confirmar su veracidad. La familia Robles, corriendo de un lado a otro, simplemente estaba preparando el camino para otros. Eso hizo que Diego ya no se sintiera molesto, sino todo lo contrario.

"¿Vienes a buscar a papá por algo en particular?" Preguntó Diego, mostrando una actitud amable.

"He escuchado una noticia sobre el desarrollo de la zona del Área de Chipinque. Si pudieras adquirir ese terreno, definitivamente haría de la familia Monroy la más rica de Valle Oriente, haciendo que la familia Robles no sea competencia."

"¿La zona del Área de Chipinque? ¿Hablas en serio?" Indagó Diego sorprendido.

"Es casi seguro." Afirmó Arlet.

Diego, contento, tomó un sorbo y luego comentó: "Sabe bien."

"Espera, parece que tienes una cana, déjame quitártela." Sugirió Arlet, a lo que Diego respondió sin darle gran importancia: "Está bien."

Arlet se acercó, tiró suavemente de un cabello y con un movimiento rápido lo escondió en la palma de su mano. Después se alejó unos pasos y sonriendo, dijo: "No te molestaré más en tu trabajo."

"Sí, vuelve a descansar, o si quieres ir a divertirte a cualquier lugar, también te lo permito." Dijo Diego.

"Está bien." Respondió Arlet, luego salió del estudio y regresó a su habitación, donde guardó cuidadosamente aquellos dos mechones de cabello en bolsas de plástico selladas y mirándolas, sus ojos se llenaron de una profundidad enigmática.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Karma