Entrar Via

El Contraataque de la Exesposa Multimillonaria romance Capítulo 1027

Tal vez por ser tan parecidos, en cada encuentro entre abuelo y nieto, la mayor parte del tiempo transcurría en silencio mutuo.

Siempre era Ramiro quien tenía que sacar nuevos temas de conversación para que ellos cruzaran más de dos palabras.

Después de unos breves saludos, Federico le pidió a Ramiro que le pasara unas tijeras de podar.

—Deje que lo ayude, abuelo —ofreció en voz baja.

—¿Sabes usar esto?

—He ayudado a mi madre a podar sus hierbas alguna vez.

Joel no dijo más, dando por buena la ayuda.

Un silencio sepulcral reinaba en el jardín de hierbas.

Desde la entrada, Ramiro observaba la escena de los dos trabajando al unísono, sonriendo de oreja a oreja.

Federico iba vestido de pies a cabeza con un traje negro, camisa negra, corbata negra y zapatos negros... el único toque de color eran sus guantes blancos.

Y Joel vestía un traje oscuro y zapatos a juego; su único contraste era la llamativa blancura de sus cabellos.

Al estar juntos, parecía que el mundo se hubiera convertido en una película antigua en blanco y negro.

Pero los alrededores sí tenían color, lo que hacía que ambos resaltaran aún más.

—Son como dos gotas de agua, abuelo y nieto... —murmuró Ramiro con una sonrisa.

Los dos podaron el jardín en completo silencio durante un rato, y aunque parecía que cada quien iba por su cuenta, trabajaban con una sincronía impecable.

Una vez que habían recortado la mayor parte de las ramas sobrantes, Joel rompió el hielo.

—Dime, Federico, ¿qué te trae por aquí hoy?

Federico dudó un instante y, después de un momento, contestó:

—Nada en especial, solo vine a verlo, abuelo.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Contraataque de la Exesposa Multimillonaria