Capítulo 222 Juana había preparado una avena ligera para llevarle al hospital. Vanessa comía en silencio.
De vez en cuando, su mirada se desviaba hacia Rafael, sentado en el sofá, en plena junta de trabajo.
Estaba en una videollamada.
Su cara de rasgos marcados era impactante, y su porte era naturalmente elegante y refinado. La concentración con la que trabajaba le daba un aire cautivador, sumándole un toque de madurez irresistible.
Vanessa terminó la avena y se puso a revisar los mensajes del grupo.
La miniserie que habían lanzado antes ya había superado los mil millones de reproducciones. No solo Vanessa recibiría un veinte por ciento de comisión, sino que el resto del equipo también obtendría bonificaciones.
Leonardo la felicitó en el grupo y fijó una fiesta de celebración para unos días después.
El director ibarra, el productor y todos los demás la felicitaron en el grupo.
"El mérito es de todos". Vanessa escribió con modestia y envió el mensaje.
Leonardo: "Como sea, la empresa se sacó la lotería contigo. Y eso se lo tengo que agradecer a alguien en particular".
Al ver ese mensaje, Vanessa quedó helada y volteó por instinto hacia Rafael. Tuvo sus sospechas.
Después, Leonardo mandó un regalo en efectivo al grupo y todos se lanzaron a tomarlo, haciendo que los mensajes se dispararan.
Vanessa alcanzó uno de varios cientos de dólares y, junto con los demás, envió emojis de "gracias, jefe".
Luego, sonriendo, salió del chat y al levantar la mirada descubrió que Rafael, sin que se diera cuenta, ya había terminado su junta y estaba junto a la cama.
—¿Qué te tiene tan contenta? —Rafael la observó, sonriendo.
—Leonardo mandó un regalo en efectivo al grupo para celebrar el éxito de la miniserie.
Vanessa fue breve y directa. La hinchazón de su cara había bajado bastante, sobre todo cerca del ojo, donde el moretón se había vuelto un tenue tono violeta.
Rafael arrugó ligeramente la frente y, al verla curvar los labios en una sonrisa, dijo:
—Ya sabía, mi pequeña Vanessa es muy talentosa.
Mira, ya eres una guionista hecha y derecha.
Vanessa sonrió con algo de inseguridad.
—Este tipo de guiones cortos ni siquiera son bien vistos en la industria. Mucha gente menosprecia este tipo de trabajo.
Vanessa bajó la mirada; en su sonrisa autocrítica se escondía una falta de confianza.
Era el resultado de tantos años siendo menospreciada por Alexis.
Aunque en estos dos meses ya había empezado a cambiar, estaba recuperando pocoa poco la seguridad de antes.

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