Capítulo 187 —¿Por qué me miras tanto?
Rafael notó su mirada. Terminó de secarle el cabello y la miró con una sonrisa, sus ojos oscuros fijos en ella.
Vanessa había estado tan absorta mirándolo que ni siquiera se dio cuenta de que su cabello ya estaba listo.
Al escuchar su voz, lo miró agitada.
—N—nada, no es nada.
Rafael guardó la secadora con una sonrisa a medias.
—Me pregunto si la señora Cisneros está satisfecha con mi aspecto.
Su tono era burlón. Bajo la luz, sus rasgos se veían más nítidos, sus ojos profundos e imposibles de leer.
Sus pensamientos eran aún más difíciles de descifrar para Vanessa.
Por suerte ella sabía cuándo no pensar de más.
Siguió la corriente con una risita.
—Es un hecho. Siempre has sido famoso por tu físico; el tipo que a todas les gusta.
Rafael era egresado de la Universidad de Cartaluz.
El año en que Vanessa entró a la universidad, él regresó a dar una conferencia y volvió locas a todas las chicas. Lo estuvieron comentando durante cuatro años.
Aunque había egresado mucho antes que ella, su leyenda recorría cada rincón del campus.
—¿El sueño de todas?
Rafael se inclinó, apoyando los brazos a cada lado de ella y bajando apenas la cabeza.
—¿Entonces por qué nunca fui tu tipo ideal?
Vanessa se quedó sin respuesta.
Se vio obligada a recostarse hacia atrás, atrapada entre él y el sofá. El espacio se volvió estrecho, de algo difícil de nombrar.
No supo qué decir.
¿Iba a decirle que en ese entonces solo tenía ojos para Alexis, y que además le tenía miedo a él?
—¿Por qué te callaste?
El aliento cálido de Rafael rozó su mejilla.
—¿Es tan difícil contestar?
Vanessa lo entendió: lo hacía a propósito.
—Ya sabes la respuesta.
Arrugó la frente, molesta, y lo empujó por el pecho.

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