—No hace falta. En la noche tengo cosas que hacer —rechazó Bianca.
Por más que hablaran, eso no iba a cambiar el resultado.
—Los resultados salen esta tarde. Te acompaño —dijo Sergio con un tono algo imperioso, y colgó.
Bianca miró el celular y suspiró con resignación, porque conocía a Sergio y sabía que siempre cumplía lo que decía.
En la noche, al salir del trabajo, en efecto vio frente al edificio de la empresa el conocido sedán negro.
En cuanto la vio, Sergio bajó del auto y le abrió la puerta del copiloto a Bianca, que dudó un momento, pero al final subió.
—Si quieres decir algo, dilo. —Se abrochó el cinturón y giró la cabeza para mirar por la ventanilla.
Sergio arrancó y se alejó despacio del edificio.
—Quiero explicarte qué relación tengo con la doctora Estrada.
Su voz sonaba muy tranquila.
—Una vez, en un vuelo, a mi abuela le dio un paro cardíaco, y ella le salvó la vida. Después, mi abuela siguió en contacto con ella; con el trato le fue tomando mucho cariño y quiso emparejarnos. Estoy en edad de casarme. Antes de conocerte, aunque siempre dejé claro que no sentía nada por ella, a mi madre y a mi abuela les encantaba. Yo pensaba que un matrimonio por conveniencia sin amor podía resolverme ciertas molestias de las que no quería ocuparme, y que no tenía nada de malo. Pero entraste en mi vida, así que rechacé el compromiso. ¿Lo entiendes?
Bianca no dijo nada; solo escuchó.
—Bianca... —Sergio volteó a verla un instante; su cara orgullosa mostraba seriedad—. ¿Qué te parece si lo intentamos?
Bastó esa frase tan breve para acelerarle el corazón a Bianca, que volteó hacia él y se encontró de lleno con su mirada ardiente.
Aquellos ojos, de ordinario apacibles, ahora la miraban con toda seriedad. Eso la hizo vacilar un poco, pero entonces sonó el celular de Sergio.
La primera vez, le echó un vistazo y no contestó, pero cuando volvieron a llamar, respondió con impaciencia.
—¿Qué pasa?
Aunque llevaba audífonos, la voz del otro lado era tan fuerte que se escuchaba de todos modos.
—Dime una cosa, ¿de verdad no piensas casarte con Andrea? Antes dijiste que podíamos arreglarlo nosotros. ¿Por qué cambiaste de opinión? ¿Todo por esa modelo de quinta?
La voz al otro lado de la línea no solo era estridente, sino que tenía el tono de alguien que se creía superior.
Bianca se sintió abatida.


Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael)
Me pueden decir en qué momento se aman felices Vanessa y Rafael? Ya estoy aburrida de leer lo mismo...
Cómo se obtienen bonos?...
Es la única manera de desbloquear más capítulos, no hay forma para ver videos promocionales o algo así?...
Suban más de Bianca y Sergio esa historia está más interesante ahora...
Porque tengo que pagar si dice "completamente gratis" antes de ingresar a la página????...
Demasiado vuelta para lo mismo , la escritora se le fue la paloma...
Pago por los capítulos y me salen incompletos…....
Uuuyy es desesperante Vanessa y Rafael que no se hablen con la verdad, y ya despues de 728 capitulos que todavia no sepa quien la salvo es exagerado....