Capítulo 622
—No importa; al final, todo se carga a la tarjeta de Rafael —dijo Vanessa con una risita.
Verónica asintió en señal de acuerdo.
—Exacto, hay que gastar su dinero. Después de todo, yo debería estar disfrutando de tres meses de vacaciones en el extranjero, y con una sola llamada me trajo de vuelta para que le sirviera como esclava.
Por fuera, la filial de Grupo Firax parecía estar en orden, pero en realidad las cuentas y los proyectos eran un desastre.
Durante el primer mes tras asumir el cargo, estuvo tan ocupada que no daba abasto; le costó muchísimo esfuerzo poner todo en orden.
La ventanilla del auto estaba apenas entreabierta, y el viento de la noche se colaba para refrescarle las mejillas. Vanessa iba completamente relajada. Recostó la cabeza contra el asiento y, de pronto, recibió un mensaje en el celular.
"¿La señora Cisneros ya volvió de sus compras?
¿La pasaste bien hoy?"
"Supongo que sí, ya casi se me olvidaba que soy una mujer casada".
Vanessa no pudo evitar sonreír.
"Eso es porque sigues en periodo de prueba, todavía no tienes el puesto asegurado ni te has hecho notar lo suficiente".
Rafael respondió al instante, sin asomo de molestia.
"Entendido. Voy a seguir esforzándome para asegurar el puesto pronto".
Vanessa se rio por sus ocurrencias. A ojos de los demás, Rafael era seco y despiadado; decían que era el diablo en persona. Pero con ella, salvo por el sarcasmo del principio, era sobre todo tierno y maduro, y la consentía sin medida.
Aunque apenas llevaban unos meses de casados, Rafael siempre le daba la sensación de que eran una pareja de toda la vida.
Sobre todo, cada vez que Rafael la elegía con tanta firmeza, a Vanessa se le encendía algo en el pecho. Cuanto más intentaba contenerlo, más ardía, y ese calor la envolvía. Al pensar en todo esto, aunque Vanessa no respondió el mensaje, sus dedos pálidos se cerraron sobre el celular.
Verónica conducía mientras tarareaba una melodía antigua, delicada y sentimental, de esas que te envuelven.
Al escuchar la pregunta, ella se tensó un poсо у, sin darse cuenta, apretó con más fuerza el volante. Aun así, sonrió con ironía.
—¿Quién se atrevería a estar con alguien como yo? Además, soy mandona... A los hombres les gustan las mujeres frágiles, dependientes y sumisas.
Vanessa no entendía muy bien de esas cosas, así que no supo qué decir.
Pero por alguna razón, lo conectó con lo suyo con Rafael. ¿Será cierto que a los hombres les gustan las mujeres frágiles, dependientes y sumisas?
¿Rafael tendría los mismos gustos? Después de dejar a Vanessa en la entrada de su edificio, Verónica se fue en auto.
Vanessa llegó a la puerta cargando las compras del día y, cuando se preparaba para abrir, escuchó unos zapatos de cuero acercarse por el suelo, con una pisada conocida.
Se quedó helada. Cuando la puerta se abrió, volvió la cabeza y vio que una silueta familiar avanzaba hasta quedar frente a ella.
—¿Qué haces aquí?
Vanessa miró sorprendida la cara hermosa que tenía enfrente; la luz del pasillo caía desde arriba, le proyectaba sombras y marcaba sus facciones con más nitidez.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael)
Me pueden decir en qué momento se aman felices Vanessa y Rafael? Ya estoy aburrida de leer lo mismo...
Cómo se obtienen bonos?...
Es la única manera de desbloquear más capítulos, no hay forma para ver videos promocionales o algo así?...
Suban más de Bianca y Sergio esa historia está más interesante ahora...
Porque tengo que pagar si dice "completamente gratis" antes de ingresar a la página????...
Demasiado vuelta para lo mismo , la escritora se le fue la paloma...
Pago por los capítulos y me salen incompletos…....
Uuuyy es desesperante Vanessa y Rafael que no se hablen con la verdad, y ya despues de 728 capitulos que todavia no sepa quien la salvo es exagerado....