Entrar Via

¡De rodillas, ex esposo! Ahora soy tu tía romance Capítulo 82

—Por el tono de la tía Otilia, no parece que tenga intención de quedarse solo un par de días.

Se sentó en el sofá frente a él y, enfrentando la mirada gélida de Caleb, se apresuró a añadir.

—Lo que quiero decir es que me quedaré más días en el laboratorio para evitarle molestias a todos.

Caleb se recostó hacia atrás, sin confirmar ni negar.

La habitación quedó sumida en un silencio repentino. De reojo, Alana no pudo evitar observar la decoración.

El cuarto de Caleb estaba impecable. Era tan minimalista que casi parecía vacío; incluso la ropa de cama era de un tono gris frío.

—Tu teléfono —pidió él de pronto.

Ella se lo entregó. Caleb tecleó un par de cosas y se lo devolvió.

Alana vio que ahora tenía una nueva aplicación instalada. Al abrirla, pudo ver las imágenes de las cámaras del jardín alrededor de la casa.

—Te he dado acceso —explicó Caleb—. Aparte de ti, de mí y de Marcos, si alguien entra al perímetro de la casa, tu teléfono te enviará una notificación inmediata.

Ella asintió. Un segundo después, el celular emitió una alerta de intrusión.

Alana miró la pantalla y vio la silueta de alguien mirando hacia arriba desde el primer piso. Reconoció al instante que era la empleada que acompañaba a Otilia.

No pudo evitar sentir que el corazón le daba un vuelco. No bastaba con fingir, ahora también estaban en medio de una película de espionaje.

—No te pongas nerviosa —la consoló Caleb con voz neutra—. Solo sigue mis instrucciones.

Ella asintió. Al recordar algo, comentó.

—Escuché que la Corporación Águila compró el terreno del Centro de Bienestar Vitalia, y por un precio muy superior a su valor. Hablaré con mi papá para que devuelva la diferencia.

—No es necesario —rechazó Caleb con frialdad.

—Tú eres un hombre de inmensa riqueza, que creas que no es necesario es asunto tuyo. Pero no me gusta deberle favores a nadie. Me ayudaste a resolver el gran problema del divorcio, y en dos años estaremos a mano. Hasta entonces, es mejor que no nos debamos nada —insistió, con una mirada cada vez más obstinada.

Capítulo 82 1

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡De rodillas, ex esposo! Ahora soy tu tía