Zaira empujó a Hilda con un gesto brusco, su rostro se contorsionó por la ira que no podía contener.
Hilda intentaba calmarla, y poco a poco Zaira logró tranquilizarse, aunque sus ojos reflejaban una tormenta interna.
"Clarisa, me has llevado a este punto, ¡no te la voy a dejar pasar! ¡Espera a y veras!"
...
En el internet, las cosas tomaron un giro inesperado. Clarisa terminó su actuación en la transmisión en vivo y cerró la sesión.
Justo entonces, Esteban la llamó y ella contestó.
"Hermana, acabo de darte un tip en la transmisión, ¿lo viste?"
Clarisa se sorprendió, ella estaba tan concentrada en su música que seguramente no se había fijado en los tips, giró la vista hacia Celeste que seguía manejando mensajes en la laptop.
"Celi, ¿hubo tips en la transmisión en vivo?"
"Claro que sí, y bastantes por cierto."
Clarisa sonrió y dijo, "Entonces agradéceles de mi parte y publica un tweet diciendo que lo recaudado en tips será donado a la caridad."
Celeste asintió con un gesto y Clarisa continuó hablando con Esteban.
"Gracias por tu tip."
Esteban sonrió, "ya hablé con la compañía y el director dijo que puedes venir directamente a la entrevista, ¿te queda bien a las diez?"
Clarisa miró su reloj, "Por supuesto."
"Entonces voy por ti..."
"No hay necesidad, ya estoy saliendo. Nos vemos en la agencia."
Después de colgar, Clarisa tomó su bolso y salió.
Su entrevista fue un éxito y tras firmar el contrato con la compañía de Esteban, se convirtió en la instructora de baile de DESTINOÉPICO, mudándose ese mismo día al dormitorio de entrenamiento que la agencia había preparado para el grupo masculino.
La siguiente semana, Clarisa estuvo muy ocupada y no volvió a ver a Serafín ni a Zaira.
No imaginaba que, justo al entrar en el cubículo, escucharía las voces de Zaira y Elodia afuera.
"Zaira, ¿cómo te sientes? ¿Mejoraste?"
"Ya estoy bien, solo fue el olor a pescado lo que me hizo sentir mal de repente..."
"Es que el olor fuerte puede provocar náuseas en el embarazo, fue descuido mío, no debí permitir que pidieran ese plato, y tampoco Serafín, que insistía en que te encanta el pescado."
"¡Mamá! No es culpa de Sefi, fui yo quien dijo que quería comer pescado, él solo me ayudó a pedirlo."
"¡Ay, hija! Aún no te has casado y ya te estás poniendo del lado de él. Parece que tendré que hablar otra vez con Rosalba para fijar la fecha de la boda, a ver si podemos adelantarla unos días, ya que mi niña está tan ansiosa por casarse."
"Mamá, no digas más. Vamos a volver, el bebé ya siente hambre..."
La voz tímida de Zaira resonó mientras Clarisa se quedó parada allí, sin moverse por un buen rato.
Resulta que hoy, realmente Serafín y Zaira estaban conociendo a los padres del otro, hablando de compromisos y organizando la fecha de la boda.

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