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Adiós a la Esposa Perfecta romance Capítulo 464

Diego se quedó en silencio.

Después de todo el caos que se había desatado, sentía un rechazo casi instintivo hacia Vera.

En el fondo, quería lavarse las manos, no volver a saber de sus dramas ni de su vida.

Pero sabía que no podía darle la espalda por completo.

Años atrás, la noche en que Vera se metió en su cama y estuvieron a un suspiro de cometer un error irreversible, su madre le había revelado un secreto que le heló la sangre.

Desde ese preciso instante, cualquier rastro de enamoramiento adolescente que pudiera haber sentido por ella se desvaneció, transformándose de golpe en un estricto sentimiento de hermandad.

Había visto crecer a Vera.

Sin importar lo bajo que hubiera caído esta mujer, ni en qué clase de monstruo se hubiera convertido, una parte de él sentía que no podía dejarla tirada en la calle.

Con el ceño fruncido y un profundo suspiro de resignación, Diego finalmente cedió:

—¿A qué hora piensas ir?

—Mi papá me está esperando. Tiene que ser ya. Si dejo pasar el tiempo, se va a armar ideas en la cabeza y será peor —respondió Vera con urgencia.

Diego miró su reloj por inercia. Pasaban de las dos de la tarde.

El trayecto en auto desde Santa Lucía hasta Solsepia le tomaría al menos una hora.

—Dile a tu papá que se vean para cenar. Invítalo y dile que yo personalmente le explicaré todo este asunto.

Al final, su consciencia pudo más y decidió poner el pecho a las balas por ella.

Vera casi salta de alegría:

—¡Diego, sabía que no me fallarías! ¡Sabía que siempre soy lo más importante para ti!

Él no respondió. Simplemente cortó la llamada.

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