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Adiós a la Esposa Perfecta romance Capítulo 366

Vera soltó un grito y se apresuró a ayudar a Diego a levantarse, pero él la apartó bruscamente de un empujón.

La voz de Diego sonó grave y cargada de peligro. Señaló a Amaya con el dedo y pronunció cada palabra con resentimiento:

—Dime... ¿La niña es tuya y de Romeo?

Esta vez, Diego se lo preguntó directamente.

Esa duda había dado vueltas en su cabeza sin parar, y por fin la había escupido.

Amaya no podía creer lo que estaba escuchando.

Sintió como si Diego le hubiera clavado un hierro al rojo vivo en el pecho. Le dolía y le quemaba tanto la garganta que tuvo que ahogar un sollozo. Fue incapaz de articular una sola palabra.

Era un dolor indescriptible.

Una repugnancia insoportable.

Se lanzó hacia adelante y, a la vista de todos, levantó la mano y le cruzó la cara a Diego con una bofetada resonante.

Lo miró con tanto odio que parecía dispuesta a devorarlo vivo.

Un hilo de sangre comenzó a brotar de la comisura de los labios de Diego.

Ese golpe pareció aclararle la mente por un segundo. Clavó sus ojos en Amaya y dijo con voz áspera:

—¿Acaso... me equivoco?

Apenas dijo eso, Melina Muñoz perdió los estribos y se abalanzó hacia ellas.

Al ver a Amaya golpear a su hermano frente a tanta gente, se llenó de furia y levantó la mano para devolverle el golpe con saña.

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