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Adiós a la Esposa Perfecta romance Capítulo 353

Todos giraron hacia el sonido de la voz.

En la entrada del salón apareció Romeo Ortega, vestido con un impecable traje oscuro, con el rostro tan sombrío que parecía estar a punto de estallar.

Caminó a pasos largos desde el interior del evento, proyectando un aura intimidante.

Miró a Vera con frialdad, sin intentar ocultar el asco que le provocaba:

—Vera, otra vez tú.

—Hoy es el bautizo de la hija de Amaya. ¿Qué haces aquí armando un escándalo?

Al ver a Romeo, la arrogancia de Vera se esfumó de su rostro.

Sin embargo, tras unos segundos de confusión, al encontrarse con esa mirada de desprecio, esbozó una mueca retorcida:

—Romeo, no esperaba verte aquí. Veo que estás muy pendiente de este par, madre e hija.

—Mírate, tan elegante. Cualquiera pensaría que tú eres el padre de la niña, jajaja...

Vera se tapó la boca, soltando una risa estridente.

El rostro de Romeo se ensombreció por completo, apretando los puños hasta que sus nudillos se pusieron blancos.

En ese momento, Camilo Torres también salió del salón y dio un paso al frente para aclarar las cosas:

—Vera, no digas estupideces. Romeo y yo vinimos a ayudar por voluntad propia, no es lo que estás pensando.

Al ver a Camilo, la envidia en los ojos de Vera estalló como un volcán.

Ella había crecido detrás de Diego, quien, a su vez, era amigo inseparable de Romeo, Camilo y Axel desde que andaban en pañales.

En el pasado, con la excepción del distante Romeo, Camilo y Axel la consentían en todo, tratándola como a una princesa.

Pero ahora, a pesar de que les había enviado invitaciones para su fiesta con mucha anticipación, ambos se excusaron diciendo que estaban ocupados.

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