Amaya cortó la llamada y aventó el celular en el asiento del copiloto.
Sin dudarlo, pisó el acelerador a fondo. El Maserati blanco salió disparado como una flecha, directo hacia la residencia Muñoz.
Al mismo tiempo, Diego también conducía a toda prisa de regreso.
En el camino, traía la cabeza hecha un desastre, pensando sin parar en cómo lidiar con la situación actual.
Por más que le daba vueltas, la clave de todo seguía siendo Amaya.
Para salvar el mercado de valores, ya había contratado al mejor equipo de operadores del país para intentar subir las acciones. Había apostado todo e inyectado una enorme cantidad de fondos.
El flujo de efectivo del Grupo Muñoz iba a estar muy apretado en los próximos días. Por ahora, necesitaba estabilizar las cosas lo más rápido posible, no podía permitirse ningún error.
Si Amaya estaba dispuesta a ceder y aceptar la realidad, sería el mejor escenario.
Podía usar la excusa de hacerle un gran bautizo a su hija para demostrar que el Grupo Muñoz seguía firme y que la familia estaba unida y en armonía. Así lograría estabilizar las acciones y recuperar la reputación de los Muñoz.
Amaya era la pieza clave en todo su plan, siempre y cuando estuviera dispuesta a cooperar.
Tenía pensado aprovechar el bautizo de su hija para anunciar públicamente que ella era la cara principal del Grupo Muñoz, y usar el hecho de que Amaya era la famosa "Diseñadora May" para consolidar la posición de la empresa en la industria.
Si la respuesta general era buena, hasta consideraría organizarle una gran boda en el futuro cercano para recibirla por todo lo alto.
De esa manera, mataría dos pájaros de un tiro: el Grupo Muñoz se recuperaría rápidamente y, además, tendría a Amaya contenta y bajo control.
En el fondo, seguía pensando que la única razón por la que Amaya había armado tanto escándalo era porque sentía que la familia Muñoz no las valoraba ni a ella ni a su hija.
Ahora que estaba dispuesto a hacerle un bautizo enorme a la niña y casarse con Amaya, estaba seguro de que accedería. Cualquier otra condición que pusiera, se la iba a conceder.
Siempre y cuando... ella retirara sus acciones del Estudio Eje, renunciara a su trabajo, se alejara de Romeo y regresara al Grupo Muñoz para ser tan obediente como antes. Así trabajarían juntos en el proyecto del Edificio Horizonte y le ayudaría a conseguir más contratos importantes de ese tipo.
Él le prometía darle toda la atención que ella quisiera.

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