Entrar Via

Adiós a la Esposa Perfecta romance Capítulo 191

Nadie esperaba que Romeo eligiera este momento, justo ahora, para anunciar directamente que se iba a divorciar.

Vera se quedó pasmada. Miró a Romeo como si le hubiera caído un rayo, con el rostro completamente pálido:

—¿Romeo, tú… qué estás diciendo?

Al darse cuenta de lo que pasaba, se llevó las manos a la cara sin poder creerlo, temblando sin control:

—¿Te… te vas a divorciar de mí?

—¿Y además… no quieres saber nada de tu hijo? ¿Tú… de verdad piensas sacarme por completo de tu vida?

—¿Por qué? ¿Por qué haces esto? ¿Qué demonios hice mal para que me trates así?

—¿O será que de verdad ya no me amas...? Te enamoraste de otra, ¿no me digas que en serio te enamoraste de Amaya?

Vera perdió la cabeza en un instante.

Se abalanzó hacia Romeo como una loca, con los ojos muy abiertos, y se aferró a sus piernas, negándose a soltarlo por nada del mundo.

Romeo la miró desde arriba con total frialdad, con una mirada que cortaba como un cuchillo:

—Vera, no digas tonterías. Amaya y yo no tenemos nada que ver, no me inventes cosas.

Pero Vera simplemente no escuchaba razones:

—¡Romeo, no puedo creer que me estés haciendo esto!

—¡Dejé todo atrás y me fui hasta Aquilinia para estar contigo durante cinco años enteros! ¡Te di a Mati, un niño hermoso! ¡Y a pesar de que no estuviste conmigo en todo el embarazo ni cuando di a luz, te lo perdoné!

—¡Y para colmo, resulta que te quieres divorciar de mí! ¡Y ni siquiera te importa tu hijo!

Vera empezó a llorar a mares, armando un tremendo berrinche frente a todos.

De pronto soltó un grito desgarrador y, acto seguido, empujó todas las botellas cerradas de la mesa, tirándolas al piso.

En cuestión de segundos, el salón privado se llenó de charcos de alcohol y vidrios rotos.

Todos se miraron entre sí, completamente estupefactos, sin atreverse a hacer el menor ruido.

—¡Romeo, eres una basura! ¡Estás abandonando a tu familia, ojalá... ojalá te pudras!

—¿Crees que te vas a divorciar nada más porque sí? ¡Estás loco si piensas que te lo voy a dejar tan fácil! ¡No te voy a dar el divorcio, así me tome toda la vida, te voy a hacer la vida imposible!

—¡Y tú... sí, tú, Amaya, maldita zorra! ¡Se van a arrepentir los dos, ya verán que el karma se los va a cobrar!

Después de gritar a todo pulmón, Vera se tapó la boca y salió corriendo del lugar, incapaz de soportarlo un segundo más.

El rostro de Diego estaba tan sombrío que parecía a punto de estallar de rabia. Señaló a Romeo con el dedo:

Capítulo 191 1

Capítulo 191 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Adiós a la Esposa Perfecta