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Adiós a la Esposa Perfecta romance Capítulo 1077

Al escuchar los alaridos de Alba fuera de la sala, Melina sintió que la sangre le hervía y murmuró entre dientes:

—¡Esa vieja trepadora! ¡Ya se pasó de la raya! Se aprovechó de papá por años, tuvo a esos bastardos, y ahora que papá acaba de morir, ¡viene a exigir un lugar en la familia! ¿Acaso no hemos pasado suficientes vergüenzas? ¡Es el colmo, voy a sacarla a patadas ahora mismo!

—¡Detente!

La voz de Diego sonó ronca y gélida, deteniéndola en seco.

Tenía los ojos inyectados en sangre y la mandíbula tensa. Tras dos días sin dormir, estaba agotado física y mentalmente.

—No vas a ir.

—Si está haciendo este teatro es porque quiere que el escándalo crezca. Si sales a pelear con ella, te aseguro que la prensa amarillista lo va a usar en nuestra contra, igual que hicieron con lo de mamá y Valeria.

—La familia Muñoz está pendiendo de un hilo. Lo único que podemos hacer es controlar los daños y evitar que esto empeore. Pase lo que pase, no actúes por impulso, o de verdad lo perderemos todo.

Diego tenía las cosas cada vez más claras.

Todo esto no era coincidencia, alguien movía los hilos desde las sombras para arrebatarle el Grupo Muñoz.

Él estaba decidido a aguantar la tormenta. Por muy oscuro que se viera el panorama, no iba a entregar el legado de su familia tan fácilmente.

Pero la verdad era que estaba atrapado.

El Grupo Muñoz enfrentaba una severa crisis de deudas, y los bancos no dejaban de presionar. Sin un buen flujo de capital, sería casi imposible sobrevivir.

Su plan era buscar inversionistas en cuanto terminara el funeral.

En ese momento, consideraría como un salvador a cualquiera que le tendiera la mano.

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