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Venganza Reencarnada de la Rica Heredera romance Capítulo 1186

—Si le tienes miedo, es tu problema. Yo no le temo...

—Al fin y al cabo... yo no pierdo nada.

—Si te mueres, puedo volver a casarme.

—Y si el Grupo Jara se va a la ruina, me importa un comino.

La herida en el labio de Liberto ya había dejado de sangrar y formaba una costra. El hombre sostuvo su espalda y, con un movimiento fluido y sin esfuerzo, la alzó en el aire.

—Mientras yo respire, si la Sra. Padilla quiere buscar otro marido, dudo que alguien tenga los huevos para casarse con ella.

Al salir del estudio, Liberto la recostó sobre la cama.

—Vuelvo enseguida.

De vuelta en el estudio, Fernández le expuso sus preocupaciones al recién llegado...

Rafaela estaba de pie junto a la puerta, intentando escuchar a escondidas. Aunque la gruesa madera silenciaba sus voces, la expresión de su rostro era un témpano de hielo. ¿Acaso... hasta su padre sabía la verdad de que Edgar Arias era en realidad Miguel?

En su mente seguía repitiéndose el mensaje: *"Miguel no murió. Cambió de identidad y ahora es Edgar Arias. Carolina está embarazada de él. ¿Y adivina de quién fue obra esa extraña enfermedad que casi lo mata?"*

*"Qué patético. La heredera de una gran familia, condenada a vivir en una red de engaños y secretos. ¿Apostamos a que esta boda también es una trampa?"*

*"¿En serio sigues creyendo que él de verdad quiere casarse contigo?"*

*"¡Rafaela!"*

*"¡Él nunca te ha amado!"*

—Señorita, Liberto y su padre siguen reunidos. ¿Desea entrar? —preguntó Clara.

—No hace falta —respondió Rafaela, con el rostro inescrutable.

—Si están hablando de negocios, los dejaré tranquilos.

Su tono no podría haber sido más distante.

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