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Suplícame perdón: La identidad secreta de mi exesposa romance Capítulo 629

Bianca caminaba al frente y no lo notó. Volvió a marcar el número de Vicente, pero esta vez la llamada fue rechazada al instante.

Una punzada de intriga la recorrió.

Al llegar al consultorio, el doctor le recetó unos ungüentos. Xavier tomó la receta antes que ella.

—Iré por tus medicamentos. Espérame aquí tranquila.

—Puedo ir yo sola —replicó Bianca, intentando levantarse.

Xavier la miró con severidad por unos segundos.

—No es correcto que una dama haga esto cuando yo puedo encargarme. Además, si hoy estás herida es por mi culpa. Dame la oportunidad de compensarte. Tardaré un poco en arreglar todo, espérame aquí.

No le dejó margen para replicar y salió de la habitación.

Bianca revisó la hora. Estuvo a punto de llamar a Vicente de nuevo, convencida de que algo andaba mal para que no respondiera.

Era impensable que Vicente la ignorara deliberadamente después de tantas llamadas...

Justo cuando iba a intentarlo por enésima vez, levantó la vista y vio un rostro conocido.

Era la doctora Salinas, la madre de Clara.

La misma que la había ayudado a dar a luz a Lucía, salvándole la vida.

La doctora Salinas, al ver a Bianca, se acercó con el ceño fruncido y una receta en la mano.

—Me dijeron que no habías llegado. Sabía que no te ibas a quedar tranquila. No te preocupes, solo es una quemadura leve.

—¿Qué... qué dice? —balbuceó Bianca, sintiendo cómo le temblaban las manos al tomar el papel.

Al leerlo, vio que el nombre del paciente era Noé Salazar.

Ese era el niño que había adoptado el maestro de Vicente...

—Es obvio que necesitábamos una identidad falsa para no levantar sospechas —murmuró la doctora Salinas, bajando la voz—. Menos mal que me tocó guardia hoy.

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