—Claudia, tu papá tiene razón —también la presionó Valeria—. Ese hombre se ve bien ligero, no me late. Y con tantos antecedentes… piénsalo bien.
Normalmente Valeria no coincidía con Cristian, pero en lo de la boda de su hija, sí.
—¡Ya, basta! —Claudia explotó—. Desde chiquita, haga lo que haga, nunca les embona. Les aviso: me gusta Ismael y voy a estar con él. Eso ya quedó atrás. En el fondo, lo único que les preocupa es el qué dirán. Total, ya no tengo ninguna reputación que cuidar… a mí me vale. ¿O qué? ¿Me quieren usar para hacer negocio, para casarme por conveniencia?
¡Paz!
Cristian le soltó una cachetada.
—¡Inútil! ¿Casarte por conveniencia? ¿De veras crees que los Rivas necesitan eso? Yo lo único que no voy a permitir es que nos hagas pasar vergüenzas. Aunque no busques a alguien “de tu nivel”, por lo menos no te vayas a traer a un divorciado para que la gente se burle.
Claudia había heredado el carácter de Cristian.
Esa cachetada la prendió por completo.
—¡Perfecto! Si ustedes no quieren, entonces yo sí. Se los aviso: no solo voy a estar con él… también lo voy a hacer público.
Dicho eso, Claudia salió corriendo.
—Claudia… —Valeria la vio irse y se le apachurró el corazón.
Lo de Leandro apenas estaba estable desde hacía poco, y ahora Claudia salía con esto. No daban tregua.
—¡Ninguno sirve pa’ nada! —rugió Cristian.
Al final, terminó desquitándose con Valeria.
-
Cecilia estaba jugando con Leandro.
Ismael se acercó de pronto.
—Cuánto tiempo, Cecilia.
Al verlo con esa sonrisa de sobra, Cecilia no mostró nada.
—¿Se te ofrece algo?
—Nada. Vi a una conocida y vine a saludar. Además… tú y yo tuvimos lo nuestro, ¿no? Y mira qué vueltas da la vida: al final los dos acabamos entrando a los Rivas. ¿No crees que es como… que los dos nos “casamos” en la opulencia?
Cecilia no supo qué contestar.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Regreso de la Muerta: La Venganza de Cecilia