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Regreso de la Muerta: La Venganza de Cecilia romance Capítulo 739

—Está bien… te hago caso.

Mónica también sacó la cabeza y empezó a comer.

Ya en la madrugada, cuando todo estaba silencioso, Cecilia sintió que era el momento.

De pronto, con las manos, forzó la jaula y la abrió.

Los demás se quedaron en shock.

Una: porque alguien pudiera abrirla a mano. Aunque era de madera, estaba durísima.

Ahí casi nadie comía bien, y no tenían fuerza.

Y dos: porque ni se atrevían. Si los descubrían, estaban muertos.

Cecilia abrió su jaula, nadó y abrió también la de Mónica.

—¡Cecilia! —Mónica la abrazó con fuerza.

—Mónica, escucha. Deben ser como las tres de la mañana; la mayoría ha de estar dormida. Es nuestra mejor oportunidad. Zacarías también vino; me va a cubrir. Ya le mandé señal.

—¿Señal? —Mónica no entendía.

A los que llegaban ahí los revisaban; no había forma de meter nada para comunicarse.

Cecilia levantó el brazo: en una parte se veía una protuberancia.

—¿Eso qué es…?

—Un dispositivo que mandé hacer. Zacarías puede escucharme, y también tiene rastreo. Así sabe dónde estoy. Confía: a estas alturas ya debió meterse a su sistema de seguridad y está acomodando todo.

Ese tipo de cosas se ponían debajo de la piel, por eso no lo detectaban al revisarte.

—Qué bueno… Cecilia, yo sabía que tú sí podías —Mónica volvió a ver una salida.

Cecilia llevó a Mónica hasta la orilla. Luego regresó y fue abriendo las demás jaulas.

Los otros la miraban sin entender.

—¿Quieren salir de aquí?

—Sí —respondieron todos a la vez.

—Entonces háganme caso. Súbanse rápido; no se queden en el agua.

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