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Regreso de la Muerta: La Venganza de Cecilia romance Capítulo 734

Y el que recibía el golpe ni chistar podía. Si se quejaba, le iba peor.

En total eran como treinta y tantos. Cecilia miró alrededor: Mónica seguía sin aparecer.

No sabía en qué parte la tenían encerrada.

Había más de diez guardias con rifles, vigilando. Nadie se atrevía a hacer nada.

Cuando el gerente acabó de hablar, los obligaron a gritar consignas.

—¡Si quieres triunfar, primero enloquece!

—¡Si quieres triunfar, primero enloquece!

Todos gritaban como si estuvieran motivadísimos. Si no supieras, pensarías que iban a salir a pelear una guerra.

Luego, los que ya conocían el lugar se fueron directo a trabajar. Ni desayuno les dieron.

—Ustedes cinco, vengan —dijo un hombre, señalando a Cecilia y a otros.

Eran nuevos. Todavía ni pasaban por la “capacitación”.

Los llevaron a una oficina.

A cada quien le dieron un paquete de hojas: guiones para estafar, lo de siempre.

—Esto es lo que van a hacer. Y grábenselo: aquí no se escapa nadie. Solo cuando cumplan la cuota y paguen lo que le deben a la empresa, se pueden ir.

Al oír que podían irse, un hombre junto a Cecilia preguntó:

—¿De verdad? ¿Sí nos dejan ir?

—Claro. Nosotros cumplimos lo que decimos. Pero solo si hacen su trabajo y pagan su deuda.

—¿Y cuánto debemos? —volvió a preguntar el hombre.

El gerente habló con desdén.

—Por ahora, cada uno debe un millón de pesos.

Hasta Cecilia se sacó de onda. Apenas los acababan de meter y ya les cargaban una deuda así. Era una grosería.

El hombre no entendía.

—¿Cómo? Si acabamos de llegar… ¿por qué debemos tanto?

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