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Regreso de la Muerta: La Venganza de Cecilia romance Capítulo 727

Mónica sintió cómo la bala le pasó zumbando junto a la oreja.

Estaba empapada y temblaba del miedo.

En total escaparon cuatro. Atraparon a tres.

El otro seguía nadando con desesperación para alejarse.

Entonces, un hombre levantó el arma y le disparó.

Se oyó un disparo seco.

La silueta quedó flotando, inmóvil, y el agua alrededor se tiñó de rojo al instante.

Mónica y los otros dos estaban aterrados, temblando en la lancha.

El tipo se subió y les dio unos golpes a cada uno.

—¡Ni se les ocurra volver a escaparse! ¡Eso les va a pasar!

Después de eso, ya nadie se atrevió a intentarlo otra vez.

Muy pronto llegaron al Estado de Nueva Cartuja. Del otro lado ya había un carro esperándolos y los aventaron adentro.

El vehículo entró a un complejo.

Mónica vio muros altísimos y, encima, alambre de púas. Salirse de ahí era prácticamente imposible.

Se le hizo un nudo en la garganta. No sabía si su familia ya se habría dado cuenta de que estaba desaparecida.

Si alguien la estaría buscando.

Cuando bajaron, los llevaron a un cuarto.

Había decenas de computadoras. Mucha gente como ellos estaba sentada frente a las pantallas: hablando por teléfono y tecleando sin parar.

¿De verdad había caído en un nido de estafadores?

—¡Muévanse! —les gritó desde atrás un guardia armado.

Los estafadores ni los pelaron. Seguían con sus llamadas y sus manos no paraban; como si ya fuera cosa de todos los días.

Al cruzar ese cuarto, los llevaron a otro lado.

Ahí había un hombre con traje y lentes.

—Alexander, estos son los nuevos.

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