Entrar Via

Regreso de la Muerta: La Venganza de Cecilia romance Capítulo 642

—Sí. Me lo topé en la calle.

—¿Podría cuidarlo un rato? En cuanto regrese la señora, vamos por él. Ahorita no hay quién lo pueda vigilar.

Cecilia lo pensó un momento y aceptó.

—Está bien.

Colgó y miró a Leandro. Ese problemón, hoy, no se lo iba a quitar de encima.

Ya casi era hora de entrar, así que lo llevó a Estudio Cobalto.

En el camino le compró algunas botanas. Ya en Estudio Cobalto, lo dejó instalado en una sala de descanso.

—Sr. Leandro, quédate aquí comiendo, ¿sí? No te vayas a salir ni a andar caminando. Cuando termine, vengo por ti —le encargó Cecilia.

—Va. Pero júralo. Si me mientes, te va a crecer la nariz como a Pinocho.

—Ajá —Cecilia le acarició la cabeza, cerró la puerta y se fue a trabajar.

Toda la tarde anduvo a tope. Miriam le dejó un montón de cosas.

Cuando todavía estaba acomodando los documentos, llegó Isidora.

—¿Todavía no terminas? —preguntó.

—Ya casi.

—Tú ni te enteras porque no te has movido de aquí. En el baño de mujeres apareció un enfermo, un pervertido. Qué miedo. Por suerte me pelé rápido. ¿Cómo dejan entrar a alguien así? No sé para qué están los guardias.

—¿Un pervertido? —Cecilia frunció el ceño.

—Sí. Y ni está feo, parece hasta guapo. Pero el enfermo se puso a espiar cuando una estaba en el baño… y hasta se bajó el pantalón. ¿No está de locos?

A Cecilia se le encendió un foco.

¿Y si era Leandro?

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Regreso de la Muerta: La Venganza de Cecilia