Entrar Via

Regreso de la Muerta: La Venganza de Cecilia romance Capítulo 211

—Todo está bien —dijo Cecilia con una sonrisa.

Damián miró a Saúl, que venía con ella. —Usted debe de ser el Sr. Rivas, ¿no?

Saúl sonrió con cortesía.

—Director Fonseca, qué buena vista. Ni siquiera me había visto antes y aun así me reconoció.

—Ja, ja, ja… Se te nota en la cara el parecido con Cristian Rivas; a él sí lo ubico. Lo que no sé es si eres el mayor o el menor.

Saúl respondió con respeto:

—Director Fonseca, mi mamá es Ainhoa. Hoy vine acompañando a Cici. Los dejo para que platiquen; ahorita regreso.

Saúl se retiró a propósito para dejarles espacio.

Damián traía bata de hospital y se veía bastante bien, aunque en las sienes ya se le notaban más canas.

—Director Fonseca, ¿qué tiene? Déjeme revisarlo —preguntó Cecilia.

—Nada grave. Lo de siempre: presión alta. No te preocupes —dijo Damián, dándole unas palmaditas suaves en la mano.

Cecilia no se quedó tranquila y le tomó el pulso personalmente.

En efecto, era hipertensión. Y por la edad, traía otros achaques menores. Cuando se le disparó de golpe, el cuerpo no lo aguantó.

—Director Fonseca, tengo el medicamento en mi laboratorio. Ahorita le pido a alguien que se lo traiga. Si se lo toma, se va a sentir mucho mejor.

Dentro del Hospital de la Familia Fonseca, Cecilia tenía un laboratorio propio; casi nadie lo sabía.

—Está bien, te hago caso. Oye… ese Sr. Rivas, ¿es tu prometido? Mónica me contó.

A Cecilia le dio un poquito de pena.

—Sí.

—Por cómo se ve, el muchacho no está mal. Y con ustedes dos… hacen buena pareja. Pero la familia Rivas… es un enredo. Me preocupa que termines sufriendo con ellos.

—Sr. Fonseca, no se preocupe. Nomás estamos comprometidos; lo que pase después, quién sabe.

—Está bien. Sé que tú sabes lo que haces. Desde chica fuiste lista… no como Mónica, que es bien inocente. Cuando yo falte, te voy a pedir que la cuides. Me preocupa mucho.

Al decirlo, Damián suspiró.

Esos ojos afilados de Damián parecían haberle leído la intención.

Saúl ya no lo negó.

—Tiene razón. Cuando salga del hospital, voy a venir a verlo.

—Mira, muchacho: sé qué es lo que quieres. Puedo darle a la familia Rivas el proyecto D. Antes me negué a trabajar con ustedes porque no me gusta cómo se maneja tu papá. Pero si tú eres el prometido de Cecilia, por ella, voy a hacer una excepción.

Saúl se apuró a decir:

—Director Fonseca, hoy no vine a hablar de negocios. Vine con Cici…

—No hace falta que lo expliques. Igual se iba a hablar tarde o temprano. Y… tómalo como un regalo. Lo único que quiero es que, en adelante, trates bien a Cici.

Saúl quiso insistir, pero lo dejó pasar.

Además, Cristian sí le había ordenado últimamente cerrar la colaboración con los Fonseca.

Todo mundo sabía que Damián era un hueso duro de roer; por eso Cristian se lo encargó a él.

***

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Regreso de la Muerta: La Venganza de Cecilia