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Nunca conoces a quien tienes al lado (Aurora y Mateo) romance Capítulo 2154

No continuó la frase, pero el tono era tan insinuante que bastaba escuchar la primera mitad para imaginar el resto. Me miró fijamente, con una sonrisa ladeada y una intensidad ardiente en los ojos; una expresión que conocía demasiado bien. Bajo su mirada, todo mi cuerpo se volvió débil.

“Esto es fatal… ahora soy yo la que está completamente alterada”.

Me froté las mejillas enrojecidas y empujé su pecho, hablando casi en un susurro:

—Deja de jugar, Mateo… estás herido y además tienes la sopa en la mano, se te va a caer.

—No pasa nada.

Mateo bajó la cabeza y me besó. El gesto fue ligero, pero su mirada seguía cargada de provocación.

—No todos los días mi esposa se interesa tanto por mi cuerpo… tengo que aprovechar para acercarme más a ella.

Me puse más roja aun y le di un golpe en el hombro.

—¡No es cierto! ¡¿Quién dijo que se me antoja tu cuerpo?! ¡Qué descarado!

Mateo soltó una carcajada y, sin más, me levantó en brazos, sosteniendo la sopa con total firmeza, sin derramar ni una gota. Solté un pequeño grito y lo rodeé por el cuello instintivamente. Puse mi mejilla cerca de su pecho, escuchando con claridad los latidos fuertes de su corazón.

Le di unos golpecitos en el hombro, sin atreverme a usar fuerza.

—¡Mateo! ¡Bájame! ¡Me voy a caer!

Era absurdo, estaba herido y sostenía un tazón con una sola mano… ¿cómo podía cargarme así? Pero para mi sorpresa, su fuerza era impresionante, me sostenía con total estabilidad.

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