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Nunca conoces a quien tienes al lado (Aurora y Mateo) romance Capítulo 1370

Fingí malestar y dejé los cubiertos sobre la mesa.

—Me duele un poco el estómago. Coman tranquilos, voy a subir a descansar.

Sin esperar respuesta, me levanté y subí las escaleras.

A mis espaldas escuché la voz de Carlos, con un tono de reproche:

—Mira lo que hiciste; hiciste que Aurora se molestara. Javier acaba de irse y ella debe sentirse mal, y tú le hablas así.

—¿Y yo qué sabía? Solo le dije un par de cosas. Además, fue ella la que lastimó a mi hermano; no dije ninguna mentira.

Ya en mi habitación, me quedé apoyada en la puerta, esperando que ellos terminaran de cenar. Poco después oí pasos en el pasillo y luego unos golpes suaves.

Despacio, abrí la puerta.Carlos me miró con preocupación.

—Aurora, ¿estás bien? Casi no comiste nada.

—Estoy bien, solo sin apetito.

—Dime qué te provoca; te lo compro enseguida.

Pensé unos segundos.

—No tengo hambre todavía. Si más tarde se me antoja algo, te aviso.

—De acuerdo, descansa entonces.

Cuando se fue, me acosté y encendí el teléfono para conectarme al micrófono oculto en su habitación.

Pronto escuché la voz de Carlos:

—Camila, ¿ese tal Bruno no te ha molestado otra vez, verdad?

Ella guardó silencio un momento antes de responder en voz baja:

—No, ¿cómo lo haría? Estos días no me he separado de ti; si me buscara, tú te darías cuenta, ¿no?

Carlos suspiró, preocupado.

—Todo está tranquilo ahora, pero tengo miedo de que el día de la boda aparezca y venga a atacarnos.

El tono de Camila se volvió más ligero, casi confiado:

—Te dije que me voy a encargar; deja de preocuparte tanto.

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