Entrar Via

No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó romance Capítulo 90

—Señorita Godoy, le pido que nos deje a solas. El señor Cortés y yo tenemos asuntos importantes que discutir.

Dina lo ignoró por completo y se acercó a Noel.

—Oye, en unos días es mi cumpleaños y mi hermano me va a organizar una fiesta espectacular. ¿Vas a ir?

Noel la miró como si estuviera perdiendo la cordura.

—Señorita Godoy, nosotros no somos cercanos.

—¡Ay, ya deja de decirme señorita Godoy! Dime Dina. Además, ya nos hemos visto un par de veces, claro que nos conocemos.

Noel se quedó sin palabras ante tanta insistencia.

—Señorita Godoy, el señor Cortés es un hombre muy ocupado y no tiene tiempo para asistir a su fiesta —interrumpió Isaac.

Dina lo fulminó con la mirada.

—¡Estoy platicando con Noel! ¿Tú por qué te metes? Eres solo un asistente, ¿quién te enseñó esos modales?

Noel frunció el ceño visiblemente molesto.

—Es mi asistente, sí, pero también es un gran amigo y alguien de toda mi confianza. Señorita Godoy, le pido que mida sus palabras.

Al escuchar eso, Isaac sintió un calor reconfortante en el pecho.

Todos estos años trabajando para él habían valido la pena; no se había equivocado de jefe.

Al ver que Noel se había molestado en serio, Dina se disculpó de inmediato.

—Ay, lo siento mucho. Fue mi culpa, hablé de más.

Su disculpa sonó tan dócil y sincera que Nanette, escondida dentro del armario, se quedó pasmada.

¿Esta era la Dina que ella conocía?

En el pasado, incluso cuando era obvio que había cometido un error, era capaz de negarlo hasta la muerte.

Hoy sí que el mundo estaba de cabeza.

Con la sorpresa, Nanette perdió la concentración por un segundo y su codo chocó contra la madera del armario, provocando un golpe seco.

Los tres presentes en la habitación se quedaron inmóviles.

—¿Eh? Sonó como si algo golpeara desde adentro de ese armario —dijo Dina, dando un paso en esa dirección.

A Isaac se le subió el miedo a la garganta, pero reaccionó rápido y se le plantó enfrente.

—Se equivocó, señorita Godoy. No se escuchó nada.

—No estoy sorda. El ruido vino de ahí. Déjame ver —insistió ella.

¿Acaso tenían a alguien escondido y no querían que lo descubriera?

¡Con más razón iba a averiguar qué estaba pasando!

Capítulo 90 1

Capítulo 90 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó