Noel ni siquiera alcanzó a ver qué pasó a sus espaldas; solo escuchó un grito de agonía.
Al girar la cabeza, vio al tipo arrodillado en el piso, agarrándose el cuello con una expresión de dolor absoluto.
Por su experiencia, calculó que lo más probable era que le hubieran fracturado la tráquea.
Noel se quedó paralizado un segundo.
Jamás imaginó que Nanette tuviera ese arranque brutal, capaz de dejar a un hombre hecho pedazos con una sola patada.
Pero lo que más le preocupaba a Noel era el vientre de ella.
Ahí dentro había una pequeña vida de menos de tres meses.
Se acercó rápido y justo cuando iba a hablar...
Nanette lo empujó de golpe.
Un bate de béisbol aterrizó de lleno sobre el hombro de la chica.
A Nanette le empezó a escurrir sudor frío del dolor.
Isaac llegó en ese momento acompañado de la policía.
Al ver a todo ese grupo de hombres quejándose en el piso, soltó un suspiro de alivio.
—¡Jefe! ¿Está bien?
Noel levantó a Nanette en brazos.
—¡Al coche! ¡Al hospital!
Isaac notó que el rostro de su jefe estaba ensombrecido a un nivel aterrador, así que asintió a toda prisa:
—¡Sí, sí! ¡Yo manejo!
Nanette se agarró de la solapa de la camisa de Noel. Estaba sudando a mares por el dolor, pero no soltó ni una sola queja. Solo alcanzó a decir:
—¡A ese hospital no!
—¡Está bien!
Durante todo el trayecto, Isaac iba con el acelerador hasta el fondo, sintiendo el corazón a punto de salírsele.
La razón por la que había logrado encontrarlos tan rápido fue porque Noel encendió el rastreador de su celular y le mandó un mensaje.
En cuanto lo recibió, Isaac llamó a la policía y salió corriendo hacia allá.
En el camino venía bastante angustiado, temiendo que Noel saliera herido.
En la familia Cortés había una regla clara: desde chicos, todos aprendían a defenderse.
Y Noel era el que mejor peleaba de toda la familia.
Por eso Isaac tampoco estaba tan asustado al principio.
Sin embargo, al ver la expresión de Noel en ese momento, parecida a la de un demonio, se le puso la piel de gallina al instante.
Era la primera vez que lo veía con esa cara.

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