Amanda no dijo nada.
Llevaba tanto tiempo trabajando para Simona que no necesitaba preguntar para saber lo que su jefa estaba pensando.
En todos sus años de carrera, Simona había visto de todo, incluyendo las tácticas más sucias y despreciables, y nunca había perdido la calma de verdad.
Pero la estupidez de Owen al involucrar a Eleonor era algo completamente distinto.
Eleonor estaba en un estado avanzado de embarazo, y ambas familias, Rodríguez y Estrada, la cuidaban con extremo mimo para evitarle cualquier tipo de estrés o alteración emocional.
Y aun así, por sus propios intereses, Owen había ido directamente a su consultorio.
Y todavía nadie sabía qué le había dicho.
—¿Ya investigó la relación entre Ellie y nuestra familia? —preguntó Simona de repente.
—Sí, pero no encontrará nada.
Toda la información relevante había sido sellada herméticamente.
—Lo más probable es que su visita a la clínica hoy fuera solo una excusa para tantear el terreno y sacarle información a la señorita Estrada —continuó Amanda.
Simona bajó la mirada.
Recordó cuando fue al Chalet El Roble Dorado hace unos días. Eleonor estaba acurrucada en el sofá, tomando pequeños sorbos de un té, y le había dicho: "Simona, toda tu familia es maravillosa".
También recordó cómo los ojos de Eleonor brillaban cada vez que la veía.
Ahora, Owen estaba fijando su atención en ella.
Y lo peor de todo era que Eleonor todavía no sabía que Simona era su hermana biológica.
¿Qué habría pasado si hoy, en el consultorio, Eleonor hubiera escuchado algo de boca de Owen que no debía oír?
Simona apretó los puños, negándose a pensar en las posibles consecuencias.
—Señorita Simona... —sugirió Amanda con cautela—. ¿Deberíamos avisarle al señor Rodríguez?
—No hace falta. —Simona recuperó rápidamente su frialdad habitual—. Conociendo a Iker, seguro se enteró antes que nosotras y ya debe estar encargándose del asunto.
Dada la importancia que Iker le daba a Ellie, era casi seguro que la noticia había llegado al Chalet El Roble Dorado antes que a ella.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Marido Prestado