Entrar Via

¡MI MARIDO NO ACEPTA EL DIVORCIO! romance Capítulo 44

C44- MI PREOCUPACIÓN POR TI, NO TIENE LÍMITES.

Aurora se acomodó en el extremo del bote, poniendo la mayor distancia posible entre ella y Franchesco. El suave balanceo del bote sobre las aguas del Támesis contrastaba con la tensión que crecía entre ambos, entonces ella respiró hondo, decidida a terminar con aquella situación de una vez por todas.

—Franchesco, te agradezco mucho esta salida, pero creo que esto no va a funcionar.

El hombre frunció el ceño y sus ojos oscuros se entrecerraron ligeramente.

—¿Por qué dices eso? Apenas estamos conociéndonos.

—Mira, eres un chico encantador, pero... —Aurora buscó las palabras adecuadas— creo que la diferencia de edad es un problema. Tienes veinticuatro años, y deberías salir con alguien de tu edad, alguien con quien compartas más cosas en común.

La expresión de Franchesco cambió instantáneamente, su sonrisa encantadora desapareció, dando paso a una mueca de disgusto.

—¿Diferencia de edad? —soltó una risa seca— No me vengas con esas excusas. Son solo dos años... no es como si fueras tu abuela.

Aurora apretó las manos y negó sorprendida por el cambio repentino en su actitud.

—Franchesco, creo que has malinterpretado lo que quise decir... Solo quiero ser clara contigo y...

—¿Clara? —su voz se elevó— He invertido tiempo en ti, te he comprado regalos, y ahora me sales con esta estupidez de la edad.

El bote se balanceó cuando Franchesco se inclinó hacia ella, invadiendo su espacio y Aurora sintió que su corazón se aceleraba, pero mantuvo la compostura.

—Franchesco, por favor, podemos ser amigos, pero no quiero que esto avance hacia algo romántico.

—¡¿Amigos?! —espetó él— Las mujeres como tú siempre son iguales. Juegan con los hombres y luego los descartan cuando quieren.

—¿Qué? Eso no es justo —respondió Aurora, empezando a sentir verdadero temor ante la creciente agresividad de Franchesco—. Yo nunca te di falsas esperanzas, apenas estamos hablando.

Franchesco se acercó aún más y su rostro ahora estaba a centímetros del de ella.

—Vamos, Aurora —murmuró, extendiendo su mano para tocar su mejilla—. Deja de hacerte la difícil.

Sin pensarlo dos veces, ella le apartó la mano de un manotazo.

—¡No me toques!

Franchesco se quedó inmóvil por un momento, como si no pudiera creer lo que acababa de ocurrir y luego sus ojos se oscurecieron peligrosamente.

—Maldita zorra engreída ¿Quién te crees que eres para rechazarme así?

Levantó la mano, preparándose para abofetearla y Aurora se encogió, preparándose para el golpe, pero este nunca llegó.

—Baja esa mano si quieres conservar todos tus putos dedos.

La voz, profunda y amenazante, congeló a Franchesco en el acto y ambos giraron para encontrarse con un absurdo cisne de pedales que se había acercado silenciosamente y dentro de él, Angelo los miraba con una expresión que habría hecho temblar al mismísimo diablo.

Su camisa negra estaba empapada de sudor, su respiración era pesada por el esfuerzo de pedalear, pero lo más impactante era la pistola que sostenía firmemente apuntando hacia Franchesco.

—¿Angelo? —exclamó Aurora, con sorpresa y alivio en su voz.

Franchesco bajó lentamente la mano, pero su expresión se transformó en una sonrisa maliciosa.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡MI MARIDO NO ACEPTA EL DIVORCIO!