De pronto, Olivia sintió que ya no tenía gracia. Estaba cómoda, satisfecha tanto física como emocionalmente, y no necesitaba burlarse de él para sentirse feliz. Solo que el rumor le llegó servido en bandeja de plata y no pudo resistirse a darle una mordida.
Ya no tenía ganas de seguir fastidiándolo, así que le envió la contraseña de descarga. Que él se encargara de bajar el archivo.
Adrián: "Recibido, gracias".
Estaba a punto de bloquearlo cuando vio que le mandó una hilera de signos de interrogación.
Olivia: "???"
Adrián: "¿No hay nada?"
Olivia: "Pues claro, nunca dije que tuviera pruebas".
Adrián le envió un emoji de pulgar arriba, con toda la solemnidad del mundo: "Muy astuta. Olivia, creo que apenas te estoy conociendo".
Ella casi puso los ojos en blanco. ¿Para él siempre había sido una idiota?
Y entonces vino algo que le dio aún más ganas de poner los ojos en blanco.
Adrián le preguntó de la nada: "¿Hoy no publicaste nada en tus redes?"
¿Qué queria decir con eso? ¿Por qué tendría que publicar algo?
Al instante, él le mandó un video. Era ella en el jardín de al lado comiendo pay de manzana. Estaba sentada junto a Julián, que cortaba el pay con un cuchillo, le servía una porción en el plato y le pasaba un tenedor mientras la miraba con una sonrisa.
Como quien grababa era su hermana, en el video solo aparecían ellos dos.
Pero no sabía de dónde lo sacó Adrián. Le daba la sensación de estar siendo vigilada..
"¿Él mismo lo hizo para ti? ¡Qué envidia le tengo!". Fue lo siguiente que escribió.
Olivia pensó que esa envidia llegaba demasiado tarde, que no valía nada.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)