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ME ECHARON POR FALSA, VOLVÍ REINA romance Capítulo 953

Las pupilas de Emilia se contrajeron: —Usted...

¿Él quería ayudarla? ¿El propio Orfeo Núñez quería ayudarla? ¿El dios intocable al que ella idolatraba en secreto se estaba ofreciendo para esto?

¿Acaso estaba soñando?

—¿Habla en serio? —Necesitaba confirmarlo, porque aquello era un milagro demasiado oscuro e irreal.

El prestigioso pianista, conocido por su imagen pura, elegante e intocable, le estaba ofreciendo acompañarla en sus impulsos más bajos.

—Hablo en serio. No es caridad ni lástima.

Pero ella no lograba comprender: —¿Por qué?

La voz de Orfeo mantenía esa inquietante calma cuando le explicó sus motivos: —Soy un hombre profundamente aburrido. Los conciertos, los ensayos, las negociaciones... todo está bajo mi absoluto control. Mi vida es tan perfecta que se ha convertido en un estanque sin vida. Pero tú... tú tienes ese caos, esa imperfección que a mí me falta. Quiero verlo.

A diferencia de su hermano mayor, que fue criado para ser el líder, o de Nicanor, que se perdió en negocios turbios y una vida desenfrenada, Orfeo siempre fue el ejemplo a seguir. Un hombre de clase, impecable, que nunca cruzaba los límites.

Pero esa falta de deseos mundanos lo había dejado vacío. Ya ni siquiera el piano le emocionaba; se había convertido en un simple hábito.

Ahora, había encontrado algo, o más bien a alguien, que despertaba su curiosidad.

Los labios de Emilia temblaron: —¿Quiere... verme tocarme?

Orfeo no lo negó ni lo afirmó directamente, solo dijo: —Si estás de acuerdo, quiero ver tu faceta más vulnerable y sin reservas.

Él estaba cruzando la línea de su propia moralidad, y le estaba extendiendo la mano para que ella cruzara con él.

Emilia lo miró en silencio...

Sabía exactamente a qué se refería con "sin reservas".

Capítulo 953 1

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