Entrar Via

MALDITA TENTACIÓN. Engañada por el prometido de mi hermana romance Capítulo 2

TOMO 2. CAPÍTULO 75. Me voy

Elijah pasó saliva y levantó un dedo índice en su dirección.

—¡Pues esas no son muchas opciones, señorita! —la acusó.

—Pues son las que hay —siseó ella achicando los ojos.

—¡Pues me voy! —replicó Elijah y la vio despegar los labios sorprendida—. ¡Pero me voy derechito a tu boca! ¡Ven acá!

Un segundo después tiraba de ella y la sentaba en su regazo mientras tomaba su boca con desesperación. Amaba a aquella mujer más que a nada en el mundo, la había amado siempre, aun de la forma más tóxica y retorcida, pero la había amado y solo ahora podía decirlo con todas sus letras.

Sus labios se encontraron en una comunión perfecta, la lengua de Lynett era traviesa y curiosa, y Elijah la rodeó con sus brazos, estrechándola contra su cuerpo con aquella necesidad que no se le pasaba.

—No lo entiendo… te juro que no lo entiendo —susurró hundiendo la nariz en la curva suave de su cuello mientras la apretaba contra él—. Tienes que ser bruja o algo así. No es posible que después de todos estos años no te me pases.

Lynett levantó su cabeza para mirarlo a los ojos y acarició aquella barba suave.

—¿Sigo siendo una m@ldita tentación para ti? —preguntó y él negó con un suspiro.

—Sigues siendo el maldito amor de mi vida, que es todavía peor.

Y esas fueron exactamente las últimas palabras que se dijeron en un tono suave.

El pulgar de Lynett paseó sobre los labios de Elijah despacio y cerró los ojos sintiendo sus manos acariciarla, bajar las mangas de aquel camisón sobre sus hombros y seguir con su boca aquel camino que lo llevaba entre sus pechos.

Elijah intentaba controlarse, juraba que lo estaba intentando, pero la piel de Lynett era deliciosa, y él la había extrañado por demasiado tiempo. El monstruo en sus pantalones solo quería comer y solo la quería a ella.

La hermosa caja de regalo fue a dar al suelo y él creyó que estaba a punto de enloquecer cuando la sintió restregarse sobre su erección con una danza suave que solo buscaba placer. La tela entre los dos parecía de hierro y Elijah la miró a los ojos mientras sus manos se cerraban sobre las diminutas bragas y tiraba hacia los lados, rompiéndolas con un gruñido de satisfacción.

Todo lo demás: brasier, pantalones, recuerdos, decencia… todo desapareció entre movimientos urgentes y besos desesperados.

Elijah cruzó los brazos detrás de su espalda baja, haciéndola arquearse contra él con un gemido mientras alcanzaba uno de sus pezones y lo besaba despacio, chupando y mordiendo, sintiendo cómo temblaba y jadeaba pidiendo un poco más.

—Te deseo… —susurró sobre la piel de su pecho mientras uno de sus pulgares iba a acariciar su clítoris, solo para descubrir que estaba absolutamente mojada y lista—. ¡Dios, te deseo tanto…!

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: MALDITA TENTACIÓN. Engañada por el prometido de mi hermana