Entrar Via

MALDITA TENTACIÓN. Engañada por el prometido de mi hermana romance Capítulo 16

CAPÍTULO 16. Solo soy una cosa

¡Era una zorra traicionera! ¡Justo como el resto de las mujeres de su clase!

Elijah lo sabía muy bien, porque a él lo había criado una mujer sin moral, sin principios, arribista y aprovechada, ambiciosa al punto de engañar, y mentir y destruir; desalmada al punto de intentar asesinar a la persona que más quería en el mundo.

La expresión de Elijah era tan cruel que la recepcionista balbuceó con miedo y en pocos minutos ya le estaba consiguiendo una mesa. Al entrar al salón él miró alrededor y localizó a su esposa. Señalándole a la recepcionista el privado que estaba justo detrás y que era donde quería sentarse.

“¡Es que hay que ser muy hija de puta para estar poniéndome los cuernos con el infeliz de Edgar después de que se la tuve que quitar de las manos!”, pensó furioso.

Sin embargo para su sorpresa, cuando tuvo una buena vista de aquella mesa Elijah se dio cuenta de que la persona que estaba sentada frente a Lynett no era precisamente Edgar Masrani, sino un hombre muchísimo mayor, quizás de unos setenta años, con expresión sabia y sombría.

El restaurante era demasiado exclusivo y los reservados demasiado privados como para que se oyera la conversación que estaban teniendo, pero Elijah se apresuró a salir antes y definitivamente las últimas palabras con las se despidieron en la puerta no le pasaron desapercibidas.

—Realmente lamento mucho que no te convirtieras en mi nuera, Lynett —dijo el viejo con cansancio—. Sé que mi hijo Edgar no es perfecto, pero tú eres una buena niña y tengo otros hijos… ¡alguno de ellos te hubiera querido!

Lynett le devolvió un apretón de manos firme y negó con tristeza.

—El único hombre que me ha amado en el mundo, señor Masrani, ya está muerto. Para los que quedan a mi alrededor, solo soy una cosa que vale según su uso… nada más. Buenas noches.

Y sin decir otra Lynett se alejó de allí.

Aquellas palabras hicieron que el corazón de Elijah se estrujara un poco antes de volver a endurecerse.

“¡Qué bien te queda el papel de víctima, condenada!”, gruñó para sí mismo y en cuanto tuvo su coche la siguió de regreso a casa.

Lynett parecía cansada y ausente, y cuando Elijah la vio sentarse en aquel parque, balanceándose en uno de los columpios como si no estuviera segura de volver, supo que tenía que llegar al fondo de aquello. ¿Qué diablos había hablado Lynett con su exsuegro? Elijah sabía que los Masrani tenían una transportadora, aunque no se desenvolvían en el mismo ramo que la suya. Pero… ¿y si Lynett estaba buscando la forma de que la competencia lo saboteara?

Sacó su teléfono y de inmediato se comunicó con su mejor asistente.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: MALDITA TENTACIÓN. Engañada por el prometido de mi hermana