CAPITULO 52- NO HAGAS RUIDO.
—Bien, escuchemos lo que mi nieto tiene para decir.
Aaron tragó saliva, sintiendo el peso de todas las miradas sobre él, pero enderezó los hombros y habló con firmeza:
—Grace es mi novia.
Cuando lo dijo el salón quedó en silencio, como si el aire mismo se hubiese detenido. Alaric frunció el ceño y su expresión se endureció al instante. Alessia alzó las cejas, claramente sorprendida, mientras que Lucien sintió un calor abrasador recorrerle el cuerpo, como si el mundo entero estuviera a punto de arder.
Y desde una esquina, los trillizos observaban la escena con ojos abiertos como platos.
—¿Qué significa eso? —preguntó Olivia, confundida.
—Significa que se van a casar —susurró Emma, con un tono de desesperanza.
James, por su parte no dijo nada solo podía mirar con sus pequeños ojos entrecerrados y sus entrecejo fruncido.
En el epicentro de la noticia, Aaron respiró profundamente, buscando mantener el control, y continuó:
—Estamos enamorados y decidimos empezar una relación porque queremos estar juntos. Luego giró la mirada hacia Lucien y Alessia —Y como miembro de la familia Stanton, espero que mi novia reciba el mismo respeto y trato de que cualquiera de nosotros.
Sin apartar la mirada, giró hacia Alaric.
—Espero que usted también la respete, abuelo.
El anciano le dio una mirada fria y no dijo nada. Desde un lado, Alessia soltó un resoplido burlón, cruzándose de brazos.
—Ah, ahora entiendo de dónde salió el Chanel.
Lucien, por su parte, sentía que sus sienes estaban a punto de explotar. Su mente era un torbellino de pensamientos caóticos.
“¿Cómo se atrevió? ¿Cómo pudo elegirlo? ¿Acaso no ve lo ridículo que es esto? ¿Además… ella lo aceptó? ¡maldita sea!"
Alessia, notando la tensión del momento decidió aprovechar el momento y le tomó la mano a Lucien.
—Cariño, vamos a felicitarlos —su tono era divertido —Quién lo diría la niñera ahora… es parte de la familia.
Sin esperar respuesta, lo arrastró hacia donde Aaron y Grace. Cuando llegaron, la tensión en el ambiente se volvió insoportable. Lucien no apartó la mirada de Aaron, sus ojos llenos de una furia contenida que parecía a punto de estallar. Aaron, sin embargo, se mantuvo tranquilo, con una postura relajada que parecía un desafío silencioso. Grace, por su parte, sentía que el corazón le martilleaba en los oídos, pero no se movió ni un centímetro. Sabía que no podía mostrar debilidad, frente a ellos.
—Bueno, bueno… esto sí que es inesperado. —dijo Alessia, sus ojos recorriendo a Grace de pies a cabeza —Felicidades, Grace. Debo admitir que tienes talento. No cualquiera sabe cómo atrapar a un Stanton, y mucho menos al más difícil de todos.
Grace apretó la mandíbula, sintiendo cómo la sangre le subía al rostro, pero Alessia no había terminado.
—Aunque, claro, supongo que con suficiente paciencia y… persistencia, cualquiera puede lograrlo. —Alzó una ceja, fingiendo pensar—. ¿O fue suerte?
Aaron apretó la mandíbula, y por primera vez en la noche, su expresión tranquila se endureció. Dio un paso al frente, colocándose directamente frente a Alessia.
—Qué interesante que hables de "atrapar". Porque, si no recuerdo mal, tú has estado intentando "atrapar" a mi primo toda tu vida. Claro, con métodos… peculiares.
El rostro de Alessia se tensó al instante y Aaron no le dio tiempo para reaccionar.
—Grace no necesita atrapar a nadie. Ella está aquí porque es auténtica, porque tiene algo que tú jamás entenderías: dignidad. —Su tono era cortante y frio—. No necesita fingir sonrisas o lanzar comentarios disfrazados de cumplidos para sentirse superior. Eso, Alessia, es lo que tu no tienes.
Alessia parpadeó, claramente sorprendida por la respuesta y antes de que pudiera decir algo, un guardaespaldas del anciano se acercó.
―Joven Aaron, su abuelo pide verlo en el estudio.
Aaron miro al hombre y asintió, sabía que eso pasaría, pero estaba listo para enfrentarlo.
―Dile que ya voy.
Sin esperar más, tomo la mano de Grace y miro a Alessia y a su primo.
Alessia se quedó rígida en su lugar mientras Aaron y Grace se alejaban. Su rostro estaba rojo de indignación.

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