Entrar Via

Llegas tarde: el divorcio ya está firmado romance Capítulo 677

A Nelson le zumbó la cabeza; por un segundo, creyó haber escuchado mal.

¡Si anoche él mismo dejó a Yadira en su habitación y se fue cuando vio que estaba todo bien!

No fue hasta que Adán lo repitió que confirmó que sus oídos no lo engañaban.

—Ivana, tengo que arreglar algo, ¡saldré un momento!

Ivana se dio la vuelta, sorprendida.

—¿Qué es tan urgente? ¡Te cambió la cara!

Nelson recordó la advertencia de Adán en el teléfono y sabía que era mejor no divulgar el asunto, así que negó con la cabeza.

—No es nada, es un problema de la despedida de soltero de ayer que tengo que resolver. Voy a ocuparme de eso, ¡no me esperes para el almuerzo!

Ni siquiera tuvo tiempo de quitarse el traje; agarró las llaves del coche y salió a toda prisa.

Ivana lo vio irse con algo de confusión, sintiendo que había gato encerrado.

El coche aceleró a fondo hasta el hotel; Nelson bajó del ascensor corriendo y abrió la puerta de la habitación de golpe.

En el aire flotaba un aroma denso y asqueroso, y en la cama deshecha, apenas visible, destacaba una dolorosa mancha roja.

Yadira estaba acurrucada en una esquina del sofá, con la mirada perdida y en completo silencio.

Su largo cabello enredado le cubría la mitad del rostro, haciéndola lucir en un estado lamentable.

Del baño llegaba el sonido del agua.

—Yadira... ¿cómo estás?

Nelson se acercó, algo torpe, con la intención de cubrirla con alguna prenda.

En ese instante, Adán Duque salió del baño con una toalla húmeda y, al verlo, le dio un puñetazo sin mediar palabra.

Nelson, al no estar prevenido, se tambaleó hacia atrás.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Llegas tarde: el divorcio ya está firmado