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LA VILLANA QUE HUYÓ DE SU FINAL romance Capítulo 57

Un acta de nacimiento amarillenta.

Con marcas de dobleces y múltiples manchas de grasa, como si la hubieran sacado y mirado constantemente.

Recién nacido: Mariana Quezada.

Padre: Patricio Quezada.

Madre: Victoria Wilson.

Lugar de nacimiento: ...

Al leer el lugar de nacimiento, la mano de Selena tembló.

Yolanda también tenía un acta de nacimiento idéntica.

Ambas actas tenían exactamente el mismo lugar de nacimiento: aquella clínica privada de maternidad en la zona este de la ciudad, que hace años había sido demolida y convertida en un hospital público.

Además del acta de nacimiento, había una prueba de ADN impecablemente nueva.

Muestra A: Pequeña.

Muestra B: Patricio Quezada.

El resultado indicaba que ambos eran padre e hija.

Un escalofrío le recorrió todo el cuerpo y Selena recordó un incidente de hace unos días.

Clara había regresado a casa haciendo un gran alboroto, sacando trapitos al sol, entregando regalos y advirtiéndole que no intentara jugarle sucio.

Selena se había ido hecha una furia.

Al salir de la zona residencial, su auto rozó con una motocicleta que venía de frente.

De la moto bajaron un hombre y una mujer. El hombre intentó extorsionarla pidiéndole veinte mil.

Ella iba a llamar a la policía.

Pero la mujer, una pandillera con el cabello teñido de rubio, se abalanzó sobre ella, le jaló el cabello y le gritó que era una engreída.

¡Sí, tuvo que ser en ese momento!

Evidentemente fue un choque planeado para obligarla a bajar del auto y arrancarle cabellos.

Y de ahí salió esta prueba de ADN.

¡No, ella no era ninguna Mariana Quezada!

¡Ella era Selena Soler!

Su corazón latía a mil por hora, sintiéndose como si hubiera vuelto a aquel instante en que se enteró de que la verdadera hija de sus padres era otra.

Las manos de Selena no dejaban de temblar.

Sus labios tiritaban tanto que ni siquiera podía morderlos.

—No, esto no es así, no puede ser...

Quería romperlo y tirarlo a la basura, pero sabía que hasta el más mínimo pedazo la atormentaría.

Con movimientos torpes, abrió la guantera y sacó un encendedor.

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