Ambos se dejaron llevar por la pasión, tan intensamente que por poco se pierden el uno en el otro.
Melisa fue la que puso un alto a tiempo.
—No te muevas así, apenas te estás recuperando, no es bueno que hagas tanto esfuerzo.
Fabricio se quedó callado, tragándose las palabras que tenía en mente.
No dijo más. Solo alargó la mano, acarició la cara de Melisa y volvió a abrazarla con fuerza, como si en ese instante su mundo por fin estuviera completo.
—Sobre lo de Giselle… de verdad, lo siento mucho —susurró Fabricio, apretando los labios—. Yo…
Melisa lo interrumpió con ternura.
—No te estoy culpando de nada.
Un peso enorme cayó por fin de los hombros de Fabricio. Toda la angustia que había cargado estos días, se desvaneció de golpe.
—Meli, te he extrañado tanto.
Nadie sabía el dolor que sintió cuando se enteró de lo que le pasó a Giselle. No solo no cumplió la promesa que le hizo a Melisa, sino que la extrañaba tanto que no se atrevía a verla, temiendo que ella lo culpara por todo. Por eso, arriesgó hasta su propia vida para ir a Félera a buscar a Giselle.
Melisa levantó la mirada, fijando sus ojos en la expresión seria de Fabricio. Una leve sonrisa se dibujó en sus labios.
—Fabricio, tu cumpleaños ya casi llega. Tengo un regalo para ti.
Fabricio la atrajo todavía más fuerte hacia él.
—Que quieras volver conmigo, ese ya es el mejor regalo que podría recibir.
—En total preparé tres cosas. La primera quiero dártela por adelantado.
En el rostro de Fabricio se notaba la alegría, hasta los ojos le brillaban.
—¿Y qué es?
La verdad, sí que tenía curiosidad. En los dos años que llevaban juntos, solo celebraron dos cumpleaños. Melisa jamás le había dado un regalo. Siempre que llegaba la fecha, algo surgía y Melisa se olvidaba. Así que esta vez, recibir un regalo la hacía sentir especial.
—Te amo.
El cuerpo entero de Fabricio se tensó. La miró con incredulidad, como si no pudiera creer lo que acababa de escuchar.
—¿Qué dijiste, Meli? Creo que no escuché bien…
—Dije… Fabricio, te amo —repitió Melisa despacio—. Ese es mi primer regalo para ti. ¿Te gusta? Mmm…
Antes de que terminara de hablar, Fabricio la besó.

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