Melisa descansó unas cuantas horas.
No le importaba lo que estuvieran tramando los Orozco. Al final, sus pensamientos no tenían nada que ver con ella.
Por la tarde, fue a la casa vecina para hacerle un chequeo al señor Hugo.
Pilar Calvo y Leandro también estaban ahí.
Cuando Melisa llegó por primera vez a Monarca Nova, Leandro vivía en un hotel. Pero gracias a la amistad entre el señor Hugo y el señor Fernando, en cuanto estuvo lista la casa, Hugo invitó a Leandro a quedarse con él.
En cuanto a Pilar, ella misma pidió mudarse con el señor Hugo. Desde niña le había faltado el cariño de familia; en la familia Calvo, solo Ismael la trataba bien.
Ahora que tenía un abuelo y sabiendo que él no andaba bien de salud, quería estar cerca para cuidarlo.
A Hugo le alegró muchísimo que Pilar quisiera vivir con él. Por fin podía convivir más con su nieta. Además, en unos días llegaría su esposa, quien también estaba ansiosa por conocer a Pilar.
Melisa terminó de examinar al señor Hugo y, mientras escribía la receta, le comentó:
—Su salud está mejorando bastante. Ya no necesita tomar el medicamento anterior; con esta nueva receta será suficiente para recuperarse.
Cuando terminó la receta, se la entregó al señor Hugo.
Él la recibió y soltó un suspiro emocionado.
—No sé qué hice en otra vida para merecer tener una hija como Daniela. Jamás la crie, ni un solo día, pero mira nada más, esa bendición de alguna manera me alcanzó a través de ella.
Melisa soltó una risa.
—Espere a conocer a Giselle, seguro ahí cambia de opinión.
Siempre decían que los hijos se parecían al carácter de sus padres, pero ella, la verdad, no se parecía en nada a los Orozco. Si acaso, era igualita a Giselle. Incluso muchos que no sabían la historia creían que era su hermana menor.
El señor Hugo sonrió.
—Ya lo noté. Cuando te vi por primera vez en el mercado de piedras, supe que Daniela debía tener tu mismo carácter. Quizá creas que, como nunca la crie, no tendría nada de mí… pero en realidad, ella es igualita a mí cuando era joven.
Soltó un suspiro, con una mezcla de nostalgia y tristeza.

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