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La Sangre No Miente, Pero Él Sí romance Capítulo 502

El lugar estaba rodeado de árboles verdes, tan tranquilo que hasta el canto de los pájaros se escuchaba claro.

—Baja del carro.

Entraron a la casa.

Los empleados ya tenían el desayuno listo.

Era sencillo pero elegante, una mezcla de platillos latinos y europeos, servido con esmero.

—Come algo primero, el doctor está por llegar —Aarón acercó el tazón de avena hacia ella y se sentó a su lado, aunque no tocó su cuchillo y tenedor, solo la observó mientras ella tomaba sorbos pequeños.

Kiara logró comer la mitad del tazón. Por fin sentía el estómago más cómodo.

Cuando el médico de la familia llegó, Kiara se mostró un poco reacia a ser revisada. Le daba vergüenza que se notaran esas cicatrices tan terribles.

Aarón sostuvo su mano y le murmuró en voz baja:

—Hazme caso, solo así podré estar tranquilo de que puedas ir a ver al abuelo.

Ella, al final, soltó la mano y permitió el examen.

El doctor se acercó y la revisó con cuidado.

—Señorita Kiara, relájese.

Tal como habían imaginado, el diagnóstico fue claro.

Lesiones en los tejidos blandos, agotamiento por exceso de esfuerzo y un trauma emocional severo. Lo mejor, descanso total.

Le recetó unos medicamentos para calmar los nervios y le dio varias recomendaciones antes de marcharse.

—Duerme un rato, en la tarde te despierto —Aarón le acomodó una manta encima, su voz suave pero con esa firmeza que no admitía objeción.

Kiara estaba tan cansada que apenas cerró los ojos, se quedó profundamente dormida.

Por primera vez en mucho tiempo, no tuvo pesadillas.

...

Al día siguiente.

Kiara insistió en ir a ver a su abuelo.

Aarón no pudo decirle que no. Así que la ayudó a cambiarse y se prepararon para salir rumbo al asilo.

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