Entrar Via

La Exesposa Millonaria Bajo el Velo romance Capítulo 40

—Disculpe, señor.

Los padres de los dos niños corrieron tras ellos, y al ver que sus hijos habían chocado con una persona, se disculparon apenados.

Bastián frunció el ceño y contestó con un tono indiferente:

—No pasa nada.

En ese momento, Valentín y Ramón ya habían encontrado a Karla y a Nora.

—¡Mami, Nora!

—¿Valentín, Ramón?

¡Dios! Estos niños parecían tener súper poderes.

Se habían ido hasta Ciudad Miraflores, habían dado con la familia Lozano y ahora los seguían hasta el hospital, como si les hubieran puesto un localizador.

Karla, sin perder tiempo, llevó a los tres niños al hueco de la escalera.

—Valentín, Ramón, qué increíbles son, ¡encontraron a su mami y a Nora! —dijo Nora, aplaudiendo a sus hermanos con alegría.

Karla soltó una sonrisa de resignación.

—Pequeños, ¿no les pedí que me esperaran en algún sitio?

Ramón levantó su carita desafiante.

—¿No era que querías que te siguiéramos?

Karla se llevó la mano a la frente, resignada.

Ella claramente les había dicho que se alejaran.

Bueno, ya ni modo, ya estaban ahí.

Karla se agachó, mirándolos con seriedad.

—Bueno, pequeños, olvidemos lo que pasó antes, pero de ahora en adelante tienen que obedecerme. Si no, ahora sí me voy a molestar.

—Sí, sí —asintieron los pequeños.

Karla continuó:

—Les voy a dar una dirección, es mi antigua casa. Vayan allá y espérenme. En cuanto la madrina venga por Nora, yo las alcanzo.

—Está bien.

Ramón miró la hoja de resultados que Karla tenía en la mano.

—¿Mami, tú y Nora están lastimadas? ¿El papá malo las lastimó?

—Fue solo una quemada, nada grave.

Los niños se sintieron fatal.

En Nación Bosque de Jade, su mami y Nora jamás se lastimaban. Ahora, con ese papá malo, ni medio día llevaban y ya las dos estaban en el hospital. Si no era culpa de ese papá malo, ¿de quién entonces?

—Fue por culpa de una mujer mala. Quiso quemar a Nora, y mi mami se lastimó por salvarme —aventó Nora, furiosa.

—¡¿Todavía hay una mujer mala?!

Papá malo, mujer mala, ya verán.

—Vayan, pequeños, cuídense en el camino. Cuando lleguen, mándenme un mensaje.

Karla les revolvió el cabello con cariño.

—Sí, mami, no te preocupes.

Valentín tomó de la mano a Ramón y se fueron.

Karla le había comprado a Úrsula un vuelo para la mañana siguiente.

Eso significaba que Nora se quedaría esa noche con la familia Lozano.

Bastián levantó la mirada. A través del espejo retrovisor, observó a Karla y a la niña.

Si uno se fijaba bien, Nora y Karla sí tenían cierto parecido.

Recordando todos los detalles extraños de esos días, la sospecha de Bastián creció más.

Sin decir nada más, condujo hasta la mansión con ambas.

...

Tamara, por su parte, se sentía culpable y no paraba de llorar.

Karla no pensaba dejarlo así. Exigió revisar las cámaras para dejar en claro lo que había pasado.

Bastián ordenó que buscaran las grabaciones.

Enseguida, un empleado trajo la tableta y Bastián se la entregó a Karla.

—Revísalo tú.

Bastián ni se molestó en mirar, dejando ver que confiaba ciegamente en Tamara y que para él todo había sido un accidente.

Eso le provocó a Karla una punzada de decepción. Tomó la tableta y fijó la mirada en la pantalla.

Tamara, sentada a un lado, no dejaba de enjugarse las lágrimas. Sus manos, apretadas sobre el regazo, delataban su nerviosismo.

El video era clarísimo. Karla lo miró de principio a fin, y luego lo puso frente a Bastián.

—¿No que confías tanto en ella? Entonces dime, ¿qué es esto?

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Exesposa Millonaria Bajo el Velo