Entrar Via

La Esposa que Quemó su Pasado romance Capítulo 54

Después de hablar, Valentín frotó los dedos con los que había tocado la mano de Nerea, como si aún pudiera sentir el calor que ella había dejado.

—De verdad, eres tan escurridiza como un pez —dijo, bromeando.

—Fue Rebeca quien me pidió que viniera... —intentó explicar Nerea, pero la interrumpieron.

—¡Oye, Valentín! ¡No inventes! —la voz de Celeste irrumpió en la habitación.

Celeste se quedó de piedra.

¿Qué estaba pasando aquí?

Roberto claramente acababa de salir de la ducha, y en la cama... había una mujer acostada.

Nerea también se quedó paralizada.

¿Una chica con piel morena, de actitud explosiva?

Por la forma en la que hablaba, parecía bastante cercana a Roberto.

En ese instante, Nerea tuvo una corazonada.

Celeste, titubeando, cuestionó:

—Señorita Nerea, ¿puedo hacerle una pregunta?

—...Dime —respondió Nerea, aún desconcertada.

—¿Qué estaban haciendo ustedes dos?

Nerea sonrió de lado:

—Si te digo que solo vine a adornar la cama, ¿me crees?

Celeste observó a Nerea y luego a Roberto, quien estaba tan tranquilo sentado a un lado, como si no pasara nada. Evidentemente, no le creyó nada.

Nerea entonces preguntó:

—Señorita Almudena, ¿y puedo hacerte yo una pregunta?

—Adelante —contestó Celeste.

—¿Te has divorciado alguna vez?

—¿Qué? —Celeste se quedó pasmada y señaló a Roberto.

—¿También le contaste eso de mí?

Roberto alzó las manos, como si fuera inocente.

—No fui yo, te lo juro.

Nerea ya se había incorporado de la cama y lanzó otra pregunta:

—¿Hace poco que te divorciaste?

Los ojos de Celeste se abrieron de par en par. Apuntó el dedo acusadoramente hacia Roberto.

—¿Quién más pudo haberle dicho? ¡Hasta sabe cuándo fue!

Nerea asintió, como si ya todo tuviera sentido.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Esposa que Quemó su Pasado