"Irina"
Estaba bastante asustada con lo que vi hacer a Ilana con Isidoro. ¿En qué se transformó esta criatura? Torturó a ese hombre y sintió placer haciéndolo. Después, cuando disparó, se quedó sentada frente a él, mirándolo a los ojos, viendo su vida desvanecerse. Aquello era demasiado perverso y por más que quisiera vengarme, aquello era un exagero. Solo matar bastaba, ¿para qué esa asquerosidad de sangre por todos lados?
Eso me había hecho prestar atención a otra cosa, Ilana no tenía amor por nadie y no estaba muy satisfecha conmigo, después de todo no me preocupé mucho por ella después de que fue arrestada, lo confieso. Pero estaba empezando a creer que podría ser el último nombre en la lista de venganza de Ilana. Tal vez debería empezar a pensar en cómo librarme de ella.
—¿Y ahora, perra, vamos a casa de nuestras amiguitas? ¿Madre e hija se van a joder juntas? —Me miró y se rio.
Estaba al volante y la miré por el rabillo del ojo, estaba sonriendo y sosteniendo el cuchillo que tomó de la cocina de Isidoro, el mismo que usó para cortarle los dedos.
—Sí, primero esas dos. —Suspiré. —Nunca pensé que la tonta de Valeria me fuera a traicionar así. Pero fue tu culpa, fuiste tú quien le abrió los ojos al hecho de que siempre la manipulé.
—Ah, perra, fue en la hora de la rabia. No te pongas resentida. —Se rio.
Doblé el auto en la calle de la casa de Valeria e iba a estacionar, pero vi una patrulla justo frente a su casa. Eso no era bueno. Respiré hondo y pasé de largo.
—¡Pero qué mierda! ¿Qué vamos a hacer ahora? —Ilana preguntó.
—Vamos a terminar de matar al casi muerto primero. Dudo que allá en el asilo haya policía. Por la noche volvemos, en la oscuridad podemos entrar por atrás y acabar con esas dos, que deben estar cagándose de miedo. —Decidí.
—Ah, pero el viejo va a ser rápido, ¿vamos a quedarnos todo el día sin hacer nada? —Ilana se quejó.
—¿No vas a hacer tu showsito con el casi difunto? —La miré dudando.
—No, va a morir rápido. Fue el único que me amó de alguna manera. Va a ser solo una bala en la cabeza. —Miró por la ventana. —Entonces después podemos agarrar al amorcito de Anabel. ¡Ricardo! Dudo que piense que es un objetivo, debe haber puesto toda la seguridad encima de la mosquita muerta.
—Y por eso no podemos tocarlo ahora. Va a ser por él que ella vendrá hasta nosotras, sola. —Expliqué, porque sabía que sería imposible tocar a Anabel, tendría que facilitar.
—Sí, pensándolo bien, es mejor. Pero entonces vamos a visitar al viejo. —Ilana sonrió, parecía casi feliz de ver a Leonel.
Pero no sería tan fácil como pensamos. Había una patrulla ahí también. Debería haber imaginado que ese comisario estaría siendo cauteloso. Tendríamos que improvisar. Di una vuelta a la manzana y cuando pasé por la patrulla noté que el policía levantó los ojos y miró por un tiempo, eso no parecía bueno.
—Vamos a abandonar el auto. Vi un estacionamiento ahí adelante que da atrás al asilo, ¿sabes saltar muros? —Miré a Ilana.
—Todo tiene una primera vez en la vida. —Suspiró.
—Entonces entramos por atrás y después tomamos alguna ropa y un auto de uno de los empleados de la clínica para fugarnos. —Instruí.
Salimos del auto y fuimos hacia el estacionamiento. Entramos sin ser notadas y, para nuestra suerte el muro era bajo y tenía una pila de ladrillos recostada al fondo. Subimos y saltamos sin grandes problemas. Entramos por la puerta de la cocina, pero las personas estaban tan ocupadas con lo que fuera que estuvieran haciendo que ni nos notaron ahí. Fuimos mirando, cuarto por cuarto, hasta encontrar a Leonel, sentado en una silla frente a la ventana y sosteniendo la mano de la mosquita muerta. Pero al final, estaba visitando al papá, ¡qué suerte!
—¡Ah! ¡Qué escena linda! Conmovedora. —Me reí al entrar y cerrar la puerta.
—Perra, te hice un favor, vas a parecer malvada con la nariz rota y... déjame ver... —tiró la cabeza de Ilana y examinó el destrozo. —Dos dientes rotos. ¡Quedaste linda!
—¡Esa mujer está loca! Puedes estar segura de que te voy a denunciar. —Le grité y me miró frunciendo las cejas y, sin que yo o el hombre que me sostenía esperáramos, me dio una patada en la cara. Sentí el dolor horrible y vi la sangre gotear en mi blusa.
—¡Listo! No necesitas tener celos, ahora también te rompí la nariz. —Sonrió.
—¡Sandra! —El hombre que me sostenía la reprendió otra vez, pero ese idiota solo sabía decir eso.
—¿Qué, Douglas? —Lo miró conteniendo una risa. Los policías entraron al cuarto y nos esposaron mientras esa tal Sandra mentía sobre lo que había pasado: —Van a decir que fueron agredidas, pero es mentira, tuvimos que luchar con ellas para inmovilizarlas. Creo hasta que me rompí la uña.
—¡Te odio, Anabel, te odio! —Ilana le gritó a Anabel antes de que nos llevaran a la patrulla.
Ya estábamos presas en esa caja de la patrulla cuando el comisario Moreno se acercó, con una sonrisa en la cara y esa manera atrevida.
—Pero miren nada más, supe que conocieron a Sandrita Pitbull. Es una simpatía. —Se rio e Ilana escupió, pero sin lograr alcanzarlo. —Ay, cría del mal, no sirve enojarse, se acabó el juego y esta vez, van a quedar muy bien encerradas en un lugar muy especial, donde queda solo una por celda y sin baño de sol colectivo, ni van a poder hacer amiguitas.
—Tenemos que ir al hospital. Y exijo que arrestes a esa loca que nos agredió. —Hablé, pero se rio.
—¡Tú no exiges nada, Pantera! Ahora vas a amargarte muchos años de cárcel, porque lo que le hicieron a Isidoro, Dios mío, eso fue feo. En fin, tienen muchos crímenes que responder y poca vida para pagar las condenas que van a recibir. ¡Nos vemos en la comisaría! —Se alejó y la puerta de la patrulla se cerró. Sentí en mi corazón que ahora era realmente el fin de la línea, no tendríamos otra oportunidad de fugarnos.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita)
No sale el capitulo 7-8 y 9...
El capítulo 7 no sale...
No se puede continuar la historia después de cap 284 ,Marca error y compré monedas,intente con otras historias y si se pueden desbloquear pero esta no,ojalá arreglen eso por que ya que regresa a lectura gratis,va con otra historia de personajes que no conocemos,nunca se sabe qué pasó con Heitor y Samantha al final....