"Flavio Moreno"
¿Dónde se metieron Ilana e Irina? Estaba trabajando hacía más de dos días tras esas dos, durmiendo lo mínimo posible, necesitaba encontrarlas. Ya había repasado varias veces las posibilidades, aún no se habían acercado a Vanessa y Viviane, ni a Don y Ana. ¿Dónde podrían estar?
—¡Comisario, narcóticos arrestó a Machadão! —Renata entró de prisa a mi oficina.
—Ah, qué buena noticia. Vamos para allá ahora, quiero tener una conversadita con Machadão. —Quité los ojos del tablero que estaba analizando y me volteé hacia Renata, a tiempo de ver a Breno entrar corriendo.
—Comisario, acaban de llamar para una escena del crimen, homicidio. —Breno habló medio tenso y resoplé, el día estaba empezando mal.
—¿Algo especial, Breno? —Me pareció extraña esa llamada, porque estaba enfocado en la recaptura de Ilana e Irina.
—Parece que torturaron a la víctima. —Se acercó y me mostró la foto que había recibido en el celular.
—¡Pero es Isidoro! ¿Este sujeto no se había ido? —Miré fijamente a Breno y se encogió de hombros. —Renata, ¿fuiste hasta la casa donde vivía el ex amante de Irina?
—Voy ahora, comisario. —Renata me respondió.
—Lleva foto de las dos, pregunta en la región, busca cámaras de seguridad. Si empezaron por Isidoro, no van a tardar en aparecer por ahí. —Respiré hondo, tenía certeza de que habían sido ellas. —Avisa a narcóticos que voy hasta allá tan pronto salga de la escena del homicidio.
Ya imaginaba que esas dos irían tras todos los que conocían, pero no esperaba que fueran a encontrar a Isidoro. El hombre se había mudado hacía meses y la casa estaba cerrada, inclusive cuando me avisaron de la fuga de las dos bandidas fui hasta allá y la casa estaba vacía, hasta le pedí a la vecina que le dijera que me contactara, en caso de que lo viera. Pero por lo visto las bandidas tuvieron más suerte.
Llegué a la casa de Isidoro y el área ya estaba cercada, la pericia ya estaba en el lugar, una confusión de curiosos se aglomeraba ahí cerca. La escena era horrible, señales claras de tortura. El cadáver amarrado a una silla, dedos cortados tirados en el suelo y otras cosas que denotaban maldad y odio. El tiro que dispararon contra él no lo mató en el acto, solamente lo dejó sangrar hasta morir, como si quisieran que sintiera dolor por el máximo tiempo posible. La casa estaba revuelta y la cartera vacía, pero tenía certeza de que no encontraron lo que estaban buscando.
—¡Ay, Dios mío! —Una mujer entró a la casa y se asustó con la escena.
—¿Quién es usted, señora? —Quería saber, pasar por los policías allá afuera significaba que era alguien importante. Pero fui conduciendo a la mujer de vuelta afuera, pues sabía que la escena era impactante.
—Soy la novia de él. Empezamos a salir hace un mes. Era un hombre bueno. —Sollozó.
—¿Hablaron algún nombre, algo más, cualquier detalle? —Pregunté.
—No. Le dije a Pantera que cuando terminara era para que volviera que la iba a sacar de la vida, ¿entiendes? La desgraciada siguió haciendo programa en la cárcel, ¿crees? Y todo representado por Chiquitita del Apocalipsis. Ah, esa sí, es el demonio de verdad, apuesto que fue ella quien despedazó al muerto ahí. —Machadão se rio. —Oye, comisario, es todo lo que sé. Iban a ajustar unas cuentas, pero no dijeron nada más.
—¿Cuál es el modelo del carrito, Machadão?
—Ah, era uno sencillo, bien gastado, negro, cuatro puertas, de esos más cuadraditos, ¿entiendes?
—¡Dame paciencia! —Me froté la cara. —Está bien, Machadão. Si recuerdas algo más habla con el otro comisario que me avisa. —Me levanté para salir.
—Comisario, no maltrates a Pantera, por si me la encuentro otra vez en la cárcel, ahí esta vez me caso con ella y mando a Chiquitita a joderse. —Machadão estaba enamorada de Irina, era lo que me faltaba.
Salí de narcóticos y llamé a Breno para pasarle las características del auto para que diera la alerta, pero ya lo había hecho. Había conseguido las imágenes de la cámara de seguridad de la vecina frente a la antigua casa de Rick. Ahora necesitaba pensar, ya fueron tras el amante, ya fueron tras Isidoro, ¿quién sería el próximo? Algo me decía que no sería Anabel, no todavía. Pero necesitaba avisar a Rick sobre Isidoro. Hice eso camino a la comisaría y me di cuenta de algo que había olvidado, fue Rick quien le vendió la casa y fue por él que Don descubrió al amante de Irina, no solo Ana era un objetivo, Rick también lo era. Lo alerté, para que se quedara seguro y se protegiera.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita)
No sale el capitulo 7-8 y 9...
El capítulo 7 no sale...
No se puede continuar la historia después de cap 284 ,Marca error y compré monedas,intente con otras historias y si se pueden desbloquear pero esta no,ojalá arreglen eso por que ya que regresa a lectura gratis,va con otra historia de personajes que no conocemos,nunca se sabe qué pasó con Heitor y Samantha al final....