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¡Hasta Nunca, Bastardo del Amor! romance Capítulo 823

Elián asintió suavemente.

—Confío en ti, abuelo.

Gustavo soltó un suspiro profundo.

Elián continuó:

—Irmina también confía mucho en ti, por eso estuvo tan tranquila dejando a Andy contigo. Sé que no la vas a decepcionar.

Al mencionar a Irmina, Gustavo quedó completamente en silencio.

Irmina realmente confiaba en él, por eso había dejado a Andy a su lado sin preocuparse.

Se frotó el entrecejo y, después de un largo rato, habló con voz grave:

—Lo sé.

Elián miró a Gustavo con seriedad, viendo el rostro marcado por el paso de los años. Suspiró, pero no le dijo nada más sobre lo que en verdad estaba pensando Gustavo.

Arriba, en el estudio.

Andy terminó las tareas que Violeta le había dejado, pero tenía una duda. Cuando la planteó, nadie le respondió.

Al levantar la cabeza, vio que Violeta estaba mirando hacia afuera, perdida en sus pensamientos.

—Profe Ávila —llamó Andy de nuevo.

Violeta volvió en sí y le sonrió.

—¿Qué pasa, Andy?

Andy le devolvió una sonrisa forzada.

—Esta pregunta no la entiendo muy bien, ¿me la puedes explicar?

Violeta asintió. Miró por la ventana hacia el jardín, donde Elián seguía recostado en una silla.

Inspiró profundo, tratando de calmar sus emociones, y se acercó a Andy para explicarle el ejercicio.

Cuando terminó de explicarle, Andy ya había entendido. Violeta volvió a su lugar junto a la ventana.

Desde ahí podía ver a Elián y Gustavo.

Pero cuando se acercó de nuevo, Elián y Gustavo ya no estaban en el patio.

La mirada de Violeta se entristeció.

Se quedó de pie en la ventana, buscando a Elián por todo el jardín, pero no logró encontrarlo.

No le quedó más opción que regresar a su asiento y observar a Andy mientras hacía la tarea.

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